La Xunta autoriza un plan de extracción a la cofradía
04 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Baiona ha conseguido su plan de explotación de algas. La Xunta ha concedido diez permisos para su explotación a mariscadoras de a pie y cuatro para embarcaciones. «Estamos contentos porque creemos que es una buena alternativa para diversificar la actividad, incrementar los recursos del pósito y equilibrar la caída del percebe», confirma la patrona mayor, Susana González. Fue la cofradía la que solicitó el plan tras el proyecto de puesta en valor de las algas que promovió el Concello y que evidenció su potencial económico y turístico.
La extracción, avanzó la patrona, comenzará en primavera, que es cuando arranca la temporada. Ahora están contactado con las empresas que se dedican a su transformación para poder cerrar acuerdos futuros de comercialización. Son varias las especies autorizadas aunque la actividad local se centrará, indica Susana González, en las dos que más abundan. Se trata de la Sacchorriza polyschides y la Codimun tomentosum, conocidas en la zona como argazo y ramallo de mar. La cofradía considera que se solicitarán todos los permisos y que, si sale bien, pedirán que se amplíe. Previsiblemente quedarán para los percebeiros porque la agrupación de mariscadoras a pie de playa, no lo ven tan factible.
En la actualidad hay 42 percebeiros, aunque se pedirán 10 autorizaciones más para el 2015. La situación de las mariscadoras de a pie es más crítica. «De las 15 que hay, solo trabajamos 7 y 2 se jubilan pronto; pediremos 6 autorizaciones más», avanza la presidenta de la agrupación, Celeste González. «Nosotros no creemos que sea una alternativa viable en nuestro caso porque somos pocas personas y conlleva una dificultad añadida que no compensa», señala. A la agrupación lo que le urge es poder volver a trabajar en el estuario del Miñor, cerrado por contaminación hace cuatro años.
El precio que se baraja a día de hoy es de 0,50 euros por kilo de algas. Si se consiguieran los topes fijados por la Xunta, de 200 kilos por persona y 60 días de extracción al año, representarían unos ingresos de 120.000 euros. Para las embarcaciones la cuota es de 1.000 kilos por día, 500 por tripulante.
«Toda ayuda es buena para vivir en el mar», apunta la patrona mayor. Veterana percebeira confirma el desplome de ventas. «La crisis nos afectó mucho, no tanto en el precio como en la cantidad porque no hay tanta demanda y además, en las rocas hay menos percebe y tarda más en crecer». La media es de 3 kilos por percebeiro, uno menos que el año pasado y dos que el anterior. El precio a día de hoy oscila entre lo 45 y los 55 euros por kilo.