Los empresarios temen que los cambios demoren el proceso de legalización
13 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El polígono que tiene más demanda en el área metropolitana de Vigo, el de A Pasaxe, en Vincios, Gondomar, sigue sin estar legalizado y los empresarios temen que los cambios demoren este proceso. La falta de concesión de licencias de actividad, limita la normal operatividad de las empresas existentes, impidiendo el crecimiento, así como la instalación de nuevas compañías en búsqueda de suelo con buenas conexiones de transportes. La regularización permitiría la dinamización de la comarca del Val Miñor y el Área Metropolitana de Vigo-OPorriño-Tui.
El gerente de la asociación del polígono, José Manuel Rodríguez, señala que en el pasado mes de abril se había llegado a un borrador con la Xunta para afrontar el coste de la legalización del área y la dotación de servicios adecuados. Sin embargo, el cambio de equipo en la Consellería de Medio Ambiente, motivado por la marcha de Agustín Hernández y de su equipo, incluida Teresa Gutiérrez, hace temer a los empresarios por la dilatación de este proceso.
El coste de la urbanización está calculado en 18 millones de euros. Siete los aportaría la Consellería de Medio Ambiente, el centenar de empresarios del polígono y los tres restantes se sufragarán a través de subvenciones de distintos departamentos de la Xunta que tendrían que gestionar la distintas empresas asentadas en A Pasaxe.
Los costes previstos de urbanización han bajado. En el año 2011 el polígono estaba valorado en 28 millones. Según el gerente de la asociación, la depuradora para dar servicio a las empresas no tiene por qué estar ubicada dentro del polígono industrial. Actualmente cada empresa lleva a cabo ya el tratamiento de sus propios residuos.
Lo que piden los industriales de son una serie de servicios imprescindibles. En primer lugar, luz. Las calles carecen de cualquier tipo de iluminación que de seguridad a trabajadores, peatones y conductores. La cobertura de Internet es muy mala y la falta de calidad impide ser competitivo en prestación de servicios.
Uno de los principales problemas es la falta de un suministro de caudal de agua adecuado par la gran cantidad de empresas que se encuentran en la zona. José Manuel Rodríguez señala que «las restricciones del Ayuntamiento de Vigo, y la ausencia de gestiones del de Gondomar, impiden mayor caudal que permita un uso correcto del sistema contraincendios de las calles». El Concello de Vigo suministra el agua a Vincios con una tubería de una sección de 45 milímetros y los empresarios señalan que sería necesario al menos un diámetro de 125.
El gerente insiste en que el hecho de que la constante demanda de suelo por parte de sociedades de otros municipios y no conceder permisos de obra ni licencias de actividad impide el crecimiento de las mercantiles para ser más competitivas y la creación de empleo. Algunas empresas del polígono se han visto obligadas a desplazarse a otros cercanos, como el de A Veigadaña, en Mos, para poder seguir creciendo ya que en sus instalaciones de Vincios estaban constreñidas y no podían ampliarse.
Impuestos
Rodríguez asegura que el polígono de A Pasaxe es el favorito de los empresarios de Vigo por su cercanía a la ciudad. «Muchos empresarios no pueden recibir en Vigo a sus proveedores porque las instalaciones no lo permiten. El de A Pasaxe es el más competitivo porque es el que está más cerca, lo que supone un ahorro de costes de transporte. El de Porto do Molle significa el pago de la autopista lo que lo encarece la logística, el de A Veigadaña, en Mos está más lejos y tiene peores comunicaciones con la metrópoli y la autopista y el de O Porriño se encuentra demasiado lejos para muchos emprendedores de Vigo.
Por todo esto, los empresarios de A Pasaxe están hartos. El gerente señala que sufren carencias y deficiencias y tienen que hacer frente con recursos propios a la creación de servicios que debería implantar la administración. « Y tienen las mismas obligaciones de impuestos que cualquier otra empresa ubicada en un parque moderno y dotado de todos los servicios, pagando como uno más todas las cargas que las administraciones imponen y crean», dice Rodríguez.