Vigo registra cuatro divorcios cada día

E.V.PITa VIGO / LA VOZ

VIGO

Las rupturas de pareja se disparan en lo que va de año. Los juzgados de Familia ya han tramitado casi 400, el doble que el año pasado. Expertos lo atribuyen a la mejora económica

29 abr 2014 . Actualizado a las 15:28 h.

A los abogados matrimonialistas les sobra trabajo este año. Las demandas de divorcio, separación o ruptura de la pareja de hecho prácticamente se han duplicado respecto entre el 1 de enero y el 15 de abril. Hay una avalancha: casi cuatro cada día. De 212 pleitos en los juzgados de Familia se ha pasado a 396. Se trata de un aumento del 87 %, prácticamente el doble. El porcentaje se da tanto en litigios contenciosos como en mutuos acuerdos.

En el caso de los contenciosos (que pasaron de 67 a 115 casos en un año), la mujer puede pedir justicia gratuita porque la Xunta no tiene en cuenta los ingresos del marido al tratarse de la parte contraria. Siendo de mutuo acuerdo (que subieron de 116 a 212 en un año) se toman en consideración los ingresos conjuntos de las familias, pero ha habido unas modificaciones que abaratan el proceso.

Los expertos consultados ven detrás de esta situación los efectos de una recuperación económica. Al inicio de la crisis, los expertos sostenían que habían bajado los divorcios porque la economía familiar debía permanecer unida. Era una teoría generalizada para explicar la anormal caída de las rupturas sentimentales. Esa situación prevaleció hasta el 2013, como corrobora la especialista de derecho matrimonial Josefina Barros. «El año pasado, una pareja venía a tu despacho para separarse y le decías que tenían que alquilar dos casas y se echaban atrás y lo posponían por falta de medios económicos. Pero desde primeros de este año, están llegando muchos casos», explica la abogada.

Otro de los factores que influyen puede ser que las mujeres que están en el paro y emprenden un divorcio tienen una mayor posibilidad de obtener justicia gratuita y abogado de oficio frente a su pareja. «Lo normal es que, si dejan de convivir, cada uno vaya a buscar su propia vivienda si tienen poder adquisitivo. Una señora que no trabaja aunque se quede con la casa y cobre una pensión compensatoria que no sea muy grande, tendrá dificultades para vivir porque carece de medios económicos», dice Barros. Aunque la mujer tenga abogado de oficio para divorciarse, «tiene que tirar adelante en el día a día, y si la Xunta no le aporta nada, está sin medios». Por ello, la crisis disuadió a muchas viguesas que se veían en la calle si rompían los lazos con sus parejas.

Sin embargo, la ley de divorcio exprés, que no requería separación previa, apenas ha influido en el aumento de casos. «Al cabo de un tiempo, la gente prefirió plantear de nuevo la separación por aquello de que no vaya a ser que se vuelvan a juntar más tarde», dice Barros.