El alcalde afirma que la ordenanza trata de erradicar las «mafias»
05 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Baiona no ha multado a ningún mendigo en los dos años que lleva vigente la ordenanza reguladora «da convivencia cidadá nos espazos públicos». Esta norma prevé multas de hasta 3.000 euros, pero la policía no ha impuesto todavía ninguna.
El fin de la ordenanza es «evitar la radicación en el municipio de mafias que explotan a mendigos», según señala el alcalde, el popular Jesús Vázquez Almuíña. El modelo de Baiona es el que ha seguido el Concello de Salvaterra para aprobar una normativa similar que está pendiente de publicación en el Boletín Oficial de la Provincia.
El capítulo cuarto de la ordenanza está dedicado a este tema y así se prohíben la conductas que bajo la apariencia de mendicidad o bajo formas organizadas «representen actitudes coactivas ou de acoso».
La norma prohíbe expresamente actividades que suelen realizar personas con pocos recursos como la limpieza de parabrisas en los semáforos. También está taxativamente prohibida hacer de aparcacoches en la vía pública, una práctica que está muy extendida en Vigo, sobre todo en las calles cercanas al Hospital Xeral, en la zona de las calles Rosalía de Castro y el Areal.
La norma sanciona duramente la mendicidad por parte de menores y la interrupción del tráfico en la vía pública.
Las personas que piden dinero en la calle coactivamente serán multadas con cantidades que pueden oscilar entre 200 y 750 euros, según la norma que aprobó el Concello de Baiona.
Igualmente se multa la interrupción del tráfico en los semáforos, como ocurre a veces en la plaza de España de Vigo. Está penada con sanciones económicas de 751 a 1.500 euros.
En el caso de mendigar y utilizar directa o indirectamente a menores o discapacitados, las multas se elevan de 1.501 a 3.000 euros.
La ordenanza de convivencia ciudadana de Baiona es muy amplia puesto que no regula solo la mendicidad sino aspectos tan diferentes como las concentraciones de personas en la vía pública, la contaminación acústica, las pintadas callejeras o la realización de necesidades fisiológicas en la calle.
El inspector jefe de la Policía Local de Baiona, Pedro Alonso, explica que la ordenanza se ajusta a la realidad del municipio. «Es un marco legal adecuado y ágil que permite actuar a la Policía».
«El motivo principal por el que aprobamos la ordenanza fue el tema del botellón y sus consecuencias, un asunto que preocupaba a los vecinos y los comerciantes», matiza el alcalde.
34 multas
En el primer año de vigencia de la norma, en el 2012, se impusieron 34 sanciones y estas se debieron sobre todo al consumo de bebidas y de otras sustancias en la vía pública y a la práctica de hacer las necesidades fisiológicas en la calle.
El alcalde asegura que «antes de tener la normativa en vigor, el chaval que orinaba en la vía pública era visto casi como un héroe por sus amigos, según ellos mismos contaban. Ahora, como a esas personas les castigamos con la obligación de limpiar la calle si no quieren abonar la multa, esos mismos amigos se ríen de él», relata Jesús Vázquez Almuíña.
3.000 ? 2.000 ?
Faltas muy graves
Las faltas graves son la mendicidad utilizando a menores directamente.
1.500 ? 1.000 ?
Faltas graves
En Baiona, por obstruir el tráfico. En Salvaterra la primera vez que se usa a niño para pedir.
750 ? 300 ?
Faltas leves
Son las cantidades máximas que se pueden poner por faltas leves como pedir con coacción.