La cofradía de Baiona denuncia que los bateeiros arrasan bancos de percebe en Cabo Silleiro

Monica Torres
Mónica Torres BAIONA / AGENCIA

VIGO

El pósito defiende que la extracción de mejilla «sin control» provoca graves daños en su principal recurso

19 mar 2014 . Actualizado a las 11:34 h.

La marejada arrecia en Baiona, justo cuando el tiempo da una tregua a los marineros. El temporal se traslada ahora a tierra. Concretamente a la zona entre Cabo Silleiro y el Rocamar, donde percebeiros y bateeiros protagonizaron un tenso enfrentamiento. Pugnan por los derechos de la mejilla y el percebe y el conflicto no parece de fácil resolución.

La presidenta de la agrupación del percebe, Susana González, explicó que, «aunque le notificamos la situación a la Xunta, Mar dice que los bateeiros tienen autorización para trabajar y quitar la mejilla». «Nosotros nos sentimos indignados porque nos quitan el sustento de más de un centenar de familias y además esta práctica tiene un gran impacto ambiental».

Los percebeiros de Baiona siempre asumieron ellos la recogida de la mejilla que le encargaban los bateeiros. Para este lunes tenían un pedido de 5.000 kilos, pero 24 horas antes lo anularon, porque iban a enviar personal propio. Por la mañana desembarcaron en la villa, explica la presidenta del colectivo, una treintena de esas personas y, el enfrentamiento se desató «cuando iban a entrar en una de las piedras que nuestra cofradía tiene vetadas hasta para nosotros porque se guarda con celo para Semana Santa».

La cofradía expresa su malestar «porque ir a la mejilla era un complemento que ayudaba a sobrevivir». Pero esa no es su principal preocupación ni queja. «El lunes la lonja dejó de facturar esos 5.000 euros pero el mayor impacto no es ya ni para las 270 familias del pósito, sino para toda Baiona», apunta el patrón, Ramón Costas.

Las capturas de percebe representan el 70% del total de los ingresos de la cofradía de Baiona. «Si la piedra queda blanca porque le sacas la mejilla, no vuelve a tener percebe en años porque ya no agarra y además, nosotros la cogemos con unas raspas mientras que los bateeiros traen raspón y arrasan con todo», sostienen los percebeiros. Aseguran que los han «pillado» faenando a pie y a flote en las Estelas, que son islas vetadas para todos.

Pero además la cofradía tiene otra decena de piedras vetadas para salvaguardar el percebe. En las dos que ellos guardaban con celo, las de A Xancada y A Aguieira, fue donde ayer, a las 9.00 horas se desató el conflicto. «Allí nos encontramos con una cuadrilla por tierra, con neumáticos y cabos para llevar la mejilla. Llamamos a Inspección Pesquera y a la Consellería del Mar, pero pasan de nosotros porque dicen que ellos tienen autorización», señala Susana González. El malestar era patente ayer entre el grupo que salió a trabajar. «Xa tivemos un inverno moi duro e agora queren levarnos o pan», lamentaban otras dos percebeiras. «Nós sabemos collela para protexer as pedras e os bancos, pero eles non e arrasan con todo», aseguraban más de una veintena de profesionales de la cofradía.

Entienden que la actuación de los bateeiros «esquilma nuestros bancos de percebe».