El PP, a punto de pactar con Caballero

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

La concejala del PP Alexia Alonso (segunda izquierda), hija del dueño de Eiriña (imputado en la operación Patos), reapareció ayer.
La concejala del PP Alexia Alonso (segunda izquierda), hija del dueño de Eiriña (imputado en la operación Patos), reapareció ayer. m. moralejo< / span>

El concejal popular Miguel Fidalgo dio por seguro ayer que votarán el presupuesto, en una sesión en la que los socialistas trataron con dureza al BNG, alcalde incluido

25 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La sorprendente luna de miel que atraviesan las relaciones entre populares y socialistas en el Concello de Vigo provocó que el pleno de ayer fuera el más insulso de los últimos años. La tónica de la sesión fue el voto de mociones por unanimidad y solo llamó la atención la acritud con la que el socialista Carlos Font y el propio alcalde trataron a los nacionalistas. Por el contrario, Miguel Fidalgo, responsable de asuntos económicos en el PP, dio por hecho que su grupo votará los presupuestos del 2014, algo desconocido en la historia local.

El desliz de Fidalgo se produjo en medio de uno de los debates, cuando un concejal socialista aludía a una inversión que prevé acometer el Concello en el presente ejercicio, gracias a los nuevos presupuestos que aún están sin aprobar. De manera discreta, el edil popular le envió un recado desde su escaño, asegurando que sería «con sus votos», dejando en evidencia que esa es la posibilidad más factible en estos momentos.

No obstante, los socialistas también están poniendo todo de su parte para conseguir los votos del PP, que sin duda afianzarán el gobierno en minoría de Caballero cuando ha llegado el alejamiento de los nacionalistas. Por este motivo, ni el PSOE tuvo problema en asumir mociones del PP, ni tampoco al revés. La principal propuesta popular era poner en marcha una fórmula de pago de impuestos consistente en un plan personalizado siempre de manera voluntaria. De esta forma, los ciudadanos podrían ir realizando pagos a cuenta a lo largo del ejercicio hasta completar el importe.

Enfado nacionalista

La medida no va a tener incidencia alguna, ya que se pagará lo mismo pero a plazos, más teniendo en cuenta que el más costoso, el impuesto de bienes inmuebles, corresponde a finales de año y en la práctica supondrá pagar por adelantado. Y desde luego, ni mucho menos implicará una rebaja fiscal como durante meses pidió sin éxito el PP, y también el BNG, al gobierno de Caballero.

El escaso recorrido de la cesión socialista fue puesto de manifiesto por el BNG. «Manifestamos o noso máis absoluto e profundo asombro. Non entendemos a proposta do PP: non houbo rebaixa de impostos e chega a moción cando os orzamentos están sobre a mesa, pero sen debatir a baixada de impostos. É casi unha desfachatez», afirmó la portavoz del Bloque, ,

Pese a ello, Iolanda Veloso aclaró que su grupo iba a votar a favor. Es una medida que tendrá escasa incidencia, pero tampoco genera problema alguno a los contribuyentes. A quien pueda interesarle lo solicita, y punto. No hizo lo mismo en noviembre, cuando Caballero llevó a pleno dos nuevas ordenanzas relativas al cobro de impuestos a las empresas de telefonía y a las que utilizan galerías subterráneas propiedad del Concello. Aún estando de acuerdo con la propuesta, se abstuvieron en protesta por la decisión del alcalde de no debatir las tasas del 2014 en pleno, lo que privó a la oposición de intentar un acuerdo para rebajarlas.

Esta fue de alguna manera la tónica de la sesión, que como poco podría calificarse de guante blanco. Las discrepancias entre socialistas y populares fueron escasas y se resolvieron en todos los casos sin tensiones ni estridencias. Nada que ver con lo que es habitual en los plenos vigueses.

Por el contrario, Font no se privó de criticar a los hasta ahora socios preferentes del PSOE asegurando, como hizo el alcalde la pasada semana, que «están últimamente instalados en el no y la demagogia». Caballero fue más lejos y, presidiendo como estaba la sesión, se permitió interrumpir a Veloso cuando se debatía el fraccionamiento de pagos. A media voz y dirigiéndose a su grupo, hizo comentarios en el sentido de que Pontevedra, con alcalde del BNG, ha subido los impuestos este año.

Unanimidad casi general

Prueba del vuelco político que ha supuesto el inicio de negociaciones entre PSOE y PP es el hecho que seis de las ocho mociones debatidas ayer se aprobaron por unanimidad, algo novedoso. El PP solo se opuso a dos de ellas, que afectaban ambas a cuestiones estatales (la eliminación de las diputaciones y la pérdida de la asistencia sanitaria para los parados que salgan de España más de 90 días).

Por el contrario, otras que afectan a la Xunta salieron por unanimidad, como instar la construcción del túnel de Beiramar, la ampliación del conservatorio profesional de música y la dotación de fondos en el Consorcio del Casco Vello. También la elaboración de un plan de transporte urbano y otro para reparar las instalaciones deportivas del Concello. Y todo ello con debates llamativamente exentos de tensión.