El «carjacking» vuelve a la raia

Monica Torres
mónica torres TOMIÑO / LA VOZ

VIGO

Varias personas asaltan en plena noche a un conductor luso en Tomiño mientras circula y se llevan su coche, un Mercedes de 60.000 euros

19 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

«Siempre oyes hablar de estas cosas pero nunca crees que te pueda pasar a ti». Es el relato de un ciudadano luso que esta semana ha sufrido en Tomiño un carjacking, término con el que se denomina al robo violento de un coche con personas dentro. Prefiere mantener el anonimato aunque accede a relatar los hechos para intentar recuperar su vehículo y ayudar a evitar que nadie pase por lo que ha tenido que vivir él. «Porque en el momento no reaccionas, pero enseguida te entra el miedo», recuerda.

Todo ocurrió la madrugada del lunes. Este hombre, de 35 años de edad y natural de Viana do Castelo, acostumbra a cruzar la frontera a menudo por motivos laborales y para visitar a amigos. Ese día circulaba en dirección a Portugal, por la PO-552 entre Tui y Tomiño, a la altura de la parroquia de Forcadela, cuando un Renault Clio que iba excesivamente despacio delante delante de él le obligó a reducir la velocidad. «De repente sentí un golpe por detrás en mi coche y salí a ver qué había pasado», explica. En ese momento, afirma, «cuando yo fui hacia el coche que me golpeó, su conductor apagó las luces, me di cuenta de que otra persona, que posiblemente se había bajado del Clío había entrado en mi coche y, al intentar volver, los dos pilotos se dieron a la fuga a gran velocidad». «Todo pasó muy rápido, en cuanto me acerqué al coche, hicieron un trombo y se escaparon», relata.

El hombre tenía uno de los dos móviles que llevaba ese día encima, por lo que pudo alertar a la policía a través del 112. «Yo intentaba parar a los otros coches que circulaban por la carretera, pero estaba todo muy oscuro y debían tener miedo. Parece que fue poco tiempo pero cuando te ves en una así, veinte minutos son eternos, piensas de todo», cuenta.

No llegó a ver en ningún momento la cara de sus asaltantes, cree recordar que tanto la matrícula del Renault Clío como la del coche que le precedía y que impactó contra él, un Peugeot 309, son españolas, «pero nunca se sabe si son reales, porque podían ser asaltantes profesionales y haber cambiado las matrículas». El choque se produjo sobre las 2.30 horas de la madrugada del lunes. La víctima venía desde Tui, donde había sacado unos 600 euros del cajero automático de un banco. «Acababa de llenar el depósito y circulaba tranquilamente. No me di cuenta de que pasara nada extraño hasta que chocó el otro coche, recuerda».

Es consciente, por la experiencia de otras víctimas de carjacking, que tuvo suerte de que no lo hubieran secuestrado a él con su vehículo, valorado en unos 60.000 euros. Eso no evita que quiera recuperarlo y para ello ha presentado la correspondiente denuncia ante las autoridades policiales españolas. «Es un Mercedes Clase E- 250 CDI cabrio de color blanco que tiene dos años de antigüedad», indica su propietario. Con el vehículo los asaltantes se llevaron además el dinero en metálico que acababa de sacar del banco y otro teléfono móvil, entre otras pertenencias. Duda que pueda volver a ver su coche porque el paso de las horas le desanima. Aún tiene el susto en el cuerpo. Su relato es tan estremecedor como el de otras víctimas de estos asaltos.

La víctima pidió auxilio a otros coches «pero debía darles miedo parar»