Cerca de 800 comuneros deciden mañana si se construye un gran centro comercial y de ocio, propuesta que ha dividido a la parroquia
09 nov 2013 . Actualizado a las 14:08 h.Nunca se había visto caso así en Vigo. Un fondo británico quiere promover el mayor proyecto comercial y de ocio de Galicia, en terrenos calificados urbanísticamente con esta finalidad, y una parte de los vecinos de la zona se oponen en una proporción que el domingo será posible cuantificar. Y su postura es clave ya que para llevarlo a cabo es preciso que la comunidad de montes acepte la expropiación de 300.000 metros cuadrados de su propiedad.
Después de muchas peripecias, entre las 10 y las 15 horas de mañana se abrirán las urnas en el Ifevi y casi 800 comuneros tendrán en sus manos este proyecto inversor. Eurofund, la promotora, habla de 500 millones de euros iniciales que al final se duplicarán ampliamente, y de varios miles de puestos de trabajo, entre 3.000 y 4.000. Y de ventajas para los vecinos en forma de puestos de trabajo y adquisición de materiales en sus tiendas.
Eso es lo que ponen sobre la mesa los directivos de la comunidad de montes, encabezados por Luis Rodríguez, que defienden la propuesta. También los 12 millones de euros que percibirá la comunidad por la expropiación junto con un terreno de 35.000 metros cuadrados para sustituir al parque forestal de Becerreira, que será engullido por el macrocentro comercial.
En el lado contrario, los opositores utilizan un argumentario que va desde el carácter especulativo de la propuesta con la defensa del medio ambiente y de los montes de la parroquia. También creen que afectará al pequeño comercio local y que no se crearán tantos puestos de trabajo como dicen.
En este choque los defensores del proyecto tiene bazas claras a su favor. La primera, que el Concello decidió la década pasada destinar estos terrenos a uso terciario. Por ello la propuesta encaja como un guante con estas previsiones, por más que ahora el BNG, que diseñó el Plan Xeral, diga que no está de acuerdo. Y segundo, que la promotora puso en marcha hace un año en Zaragoza un proyecto similar, Porto Venecia, que ha sido un gran éxito con 18 millones de visitantes en su primer ejercicio.
Al margen de todo, lo cierto es que en Cabral existe una fuerte división. Un núcleo de comuneros, agrupados alrededor de la anterior directiva, se oponen frontalmente y han contado con el respaldo de Esquerda Unida, principalmente. También se oponen los sindicatos y el pequeño comercio, pero de forma menos activa.
En el campo del sí destaca el gobierno socialista y el alcalde, desde el primer momento favorables y entusiastas de Porto Cabral, y también el PP, aunque desde un segundo plano. También ha recibido el aval de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, aunque en la CEP tienen claro que su puesta en marcha afectará a los centros comerciales existentes y en menor proporción al pequeño comercio, a juzgar por la experiencia de lo ocurrido en Zaragoza.
En cualquier caso, mañana se cerrará un capítulo tenso en Cabral, que ha incluido asambleas crispadas e incluso violentas, con detenidos y amplia vigilancia policial. En la última había importantes dotaciones de antidisturbios, Policía Local y vigilantes privados.
También mañana el Ifevi estará vigilado, pero todo hace indicar que no habrá incidentes aunque sí mucha expectación. Los opositores han aceptado formar parte de las mesas electorales e insisten en que puede ocurrir cualquier cosa. Desde el otro lado tampoco las tienen consigo.