Cáritas Diocesana de Tui-Vigo detecta en lo que va de año un estancamiento en la situación de miseria que viven las familias del área viguesa con relación al pasado año
17 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.«Ni aumenta, ni desciende, con lo cual ya es crónica». Los responsables de Cáritas Diocesana de Tui-Vigo definen así la situación de estancamiento del nivel de pobreza de las familias del área de Vigo. En unos casos, dicen, se hace más intensa, y en otros, se extiende. Lo cierto es que de seguir en la misma línea lo que resta del año, las familias en situación de pobreza atendidas por la entidad sumarán más de mil cuatrocientas. En concreto, en el 2012 atendió a 1.414 familias (unas tres mi personas) con una media de ingresos mensuales de 323 euros. En el caso de 329 no tenían ningún tipo de ingreso y, por tanto, se encontraban en una situación límite.
De las difíciles circunstancias que atraviesan esas 1.414 familias da una idea el hecho de que más del cincuenta por ciento estén en paro y en torno a un quince por ciento trabaje por cuenta ajena con empleos regularizados o no regularizados al carecer de seguridad social.
Buena muestra del agravamiento de la situación social y económica de muchos ciudadanos es que desde que empezó la crisis, hace un lustro, el número de familias que han solicitado ayuda a Cáritas Diocesana se ha duplicado. Este hecho ha llevado consigo un aumento del presupuesto destinado a ayudas. En el 2012 supuso 490.113 euros, de los que el 35 % se destinó a alimentos. A vivienda y organización del hogar, en lo que se incluye el pago de los recibos del agua y la luz, fue a parar el 25 %. De hecho, uno de los problemas más graves a los que se enfrentan muchas familias es a la falta de solvencia para pagar los recibos que generan sus hogares, lo que hace que cada vez sean más los morosos en las comunidades de vecinos.
A temas educativos se destinó un diez por ciento y el resto tuvo como fin otros apartados como empleo y salud.
Otro aspecto que ha dado un vuelco en los últimos años es el origen de los afectados. Mientras hace bien poco la miseria se cebaba en especial con la población inmigrante, en la actualidad seis de cada diez familias pobres son españolas.
La peor parte dentro de la pobreza se la llevan a las mujeres, como indica que supongan el 65 % del total, lo que significa una clara feminización del problema. Las que viven solas y aquellas que ademas tienen a su cargo algún hijo representan en total el 46 %.
Pese a que el mayor índice de paro se registra entre la población más joven, las familias con mayores penurias en el área viguesa tienen entre 30 y 55 años, una franja de edad en la que habitualmente existen más responsabilidades y que en la actualidad se encuentra más desasistida, sobre todo en el ámbito laboral.
El presupuesto de Cáritas Diocesana de Tui Vigo en el 2012 fue de 1,3 millones de euros. El 44 % procede de financiación pública y el resto, de socios, particulares y empresas.
Las aportaciones de particulares suponen más del doble que las de antes de empezar la crisis. Sin embargo, todavía figuran a la cola de España al no llegar a un euro por persona al año, mientras que en algunas diócesis sobrepasan los seis euros.
El director de Cáritas Diocesana de Tui-Vigo, Ángel Dorrego, hace un llamamiento a la solidaridad para poder atender la demanda de ayuda que incluso ha generado lista de espera.