La quinta «Walking Gallery», iniciativa que acerca el trabajo de los creadores a la calle, finalizó con éxito pero antes de tiempo por el calor
07 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Desmitificar el arte y ponerlo al alcance de cualquier viandante es el objetivo de la Walking Gallery, una acción callejera que inició hace tres años el barcelonés José Puig, al que un día se le ocurrió coger sus lienzos y sacarlos a pasear junto a otros creadores ante la mirada sorprendida de la gente dudando de si estaban asistiendo a una mudanza o a una performance. La iniciativa tuvo réplicas en otras ciudades y el año pasado comenzó a celebrarse en Vigo.
Ayer tuvo lugar la quinta edición de este evento que, como explica su organizadora, Sara Pérez Bello, solo pretende «mostrar lo que hacemos, ya que la gente en su mayoría sigue siendo reacia a entrar en las galerías». Sin embargo, este año el clima no está ayudando mucho. «En invierno tuvimos que suspender dos por amenaza de temporal», cuenta, y ayer, aunque satisfechos, finalizaron antes el paseo previsto. Aunque el punto de remate era el Náutico, se acabó dos paradas antes, en la plaza de la Constitución. «Se nos derretía todo», asegura.
De todas formas los participantes se mostraron muy contentos porque la gente se acerca, pregunta, se interesa. Aunque estaba confirmada la asistencia de una decena, al final fueron ocho. Entre ellos, un nuevo asistente, Sergio Ribeiro, de Pontevedra, que se suma a este colectivo en el que hay adictos como los portugueses Antonio Porto y Marcos Santos. El grupo aprovecha estas salidas para comentar sus proyectos y Sara advierte que no se trata de un círculo cerrado. «Al contrario, lo que queremos es que venga cada vez más gente». En septiembre será la próxima y habrá novedades.