El Club Náutico pacta un plan de pagos de sus deudas para evitar «echar el cerrojo»

Soledad Antón García
Soledad Antón VIGO / LA VOZ

VIGO

Inicia una campaña de captación de socios para sumar 1.000 nuevas fichas

27 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Realizar una auditoría para constatar el verdadero estado de las cuentas y tratar de ganar nuevos socios, fueron los dos primeros retos que se marcó la nueva directiva del Club Náutico que, tras las elecciones del pasado 10 de noviembre, preside Viviana García. El vicepresidente, Julio Álvarez, explica que el objetivo del repaso pormenorizado de las cuentas no era otro que «conocer la parrilla de salida».

Los resultados no han podido ser más desalentadores. «La situación superó con creces lo que esperábamos», asegura aunque, al igual que el resto de sus compañeros, prefiere mirar hacia adelante. Pese a todo, dice que tres meses después de tomar las riendas siguen apareciendo «sorpresas» en los cajones.

Lo sustancial es que los cuatro millones de deuda que se reconocían se convirtieron en cuatro y medio y que el 2012 se ha cerrado con 800.000 euros de pérdidas. El suministro de electricidad tenía los días contados -«en realidad, las horas», corrige Julio Álvarez- y los números rojos tanto con Hacienda como con la Seguridad Social no suponen una cifra menor. A esta última se le adeuda un año y medio desde el Real Club Náutico de Vigo.

Apoyo de los empleados

Ante semejante panorama, la estrategia de los recién llegados directivos fue contactar con todos y cada uno de los acreedores, exponerles la situación, pedirles un voto de confianza y pactar un plan de pagos. «La alternativa era echar el cerrojo», explica el vicepresidente. La respuesta fue positiva en todos los casos. Los primeros en dar el sí fueron los cerca de 70 trabajadores que integran la plantilla. «Les explicamos lo delicada que era la situación y aceptaron cobrar el primer mes el 68 % de la nómina. La alternativa podría terminar siendo no cobrar nada». Desde entonces no han cobrado ningún salario completo. A día de hoy se les adeuda el 45 % de las nóminas de diciembre y enero. El objetivo es ponerse al día cuanto antes.

Con ese fin han trazado un plan de ahorro de costes que han fijado en medio millón de euros para este año. «A día de hoy ya tenemos garantizado un ahorro de 300.000 euros», asegura Álvarez, que reconoce que la decisión más difícil ha sido no renovar algunos contratos. Otras cuestiones las sitúa en el epígrafe de «sentido común». Así, al empezar a hacer frente a las facturas más urgentes han empezado también a ahorrarse recargos, han rescindido algunos contratos con terceros que ahora realiza el personal propio, han pasado al cobro una serie de facturas que ni siquiera estaban hechas por actividades realizadas hace meses...

La misma buena disposición han encontrado en la no precisamente pequeña lista de acreedores del Real Club Náutico. No menos importante, añade Julio Álvarez, es el apoyo expreso que han mostrado todas las instituciones a cuya puerta han llamado: Zona Franca, Autoridad Portuaria, Diputación, Xunta de Galicia, Federación de Vela... No les apoyarán con dinero -«nadie tiene un duro»-, sino con otro tipo de acciones. Así, por ejemplo, con la Zona Franca negocian plazas de aparcamiento en los subterráneos del entorno, gestionados todos por el Consorcio. Con la Autoridad Portuaria la recuperación de la rampa de la dársena que limita con los jardines de Montero Ríos para permitir el acceso de las embarcaciones de vela ligera.

En campaña

Bajo el lema «Creemos club», el Real Club Náutico ha puesto en marcha una agresiva campaña de captación de nuevos socios con la que pretenden sumar un millar de nuevas fichas, además de frenar la sangría de bajas que venían produciéndose en los últimos tiempos. El objetivo es alcanzar este mismo año los 5.000 socios de cuota. Para ello pretenden contar con la complicidad de los 4.000 actuales integrantes de la sociedad para que convenzan a sus amistades para asociarse al mítico club vigués.