El verde se sube por las paredes

Begoña Rodríguez Sotelino
B. R. SOTELINO VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vazquez

Cerca de 5.000 plantas forman el tapiz del único jardín vertical que existe en Vigo, instalado en el muro colindante de un edificio en Urzaiz

23 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque existen desde la antigüedad, ya que las plantas crecen de forma natural sobre superficies escarpadas, los jardines verticales se han convertido en una tendencia que medra frondosa en medio mundo. Además, diferentes estudios, hasta de la NASA, avalan sus propiedades para depurar el aire en las ciudades y otros beneficios como el ahorro energético, reducción de la polución o su acción como reguladores de temperatura de las casas.

Vigo, por ahora solo cuenta con un ejemplo que se encuentra en pleno centro. El retranqueo ejecutado para la construcción de un edificio en Urzaiz, 57 dejaba a la vista la pared del inmueble anexo. Raúl Ameixeiras, responsable de Laxas, la constructora que hizo la obra, cuenta que el tapiz verde que ocultaría el muro de poliuretano expandido que quedaba a la vista fue la solución estética que se les ocurrió para evitar el mal aspecto que ofrecía la antesala de su fachada que ahora disfrutan los vigueses que pasan por la calle y los residentes desde las ventanas de sus casas. «No teníamos ninguna obligación, pero nos pareció que era interesante comercialmente para nosotros, atractivo para los futuros residentes y también para el disfrute ciudadano», asegura añadiendo que el proyecto tuvo un elevado que asumió la constructora.

«Conocía el jardín vertical que tiene Caixa Fórum en Madrid y nos gustó la idea», reconoce. El botánico francés Patrick Blanc fue el autor de aquel trabajo y uno de los principales expertos en la materia, En Vigo no hay ninguna empresa especializada, así que Laxas recurrió a Vertical Garden, con sede en la capital. Darío Llorente, su director técnico, recuerda que tardaron casi un año en poner el proyecto a rodar y más de tres meses en instalarlo. El mural es una medianera que comparte propiedad con la casa colindante. «No podíamos fijar los paneles contra la pared y montamos una estructura metálica galvanizada para instalar sobre ella el jardín sobre un polietileno de alta densidad hecho con material reciclado. Además nosotros hacemos que la planta crezca in situ y no aplicamos el sistema hidropónico, sino el llamado plantube, que nos parece mejor porque reduce costes y problemas», opina. El trabajo finalizó el verano del 2011 y el resultado son 100 m2 de espacio verde que sube por la pared con 48 plantas por metro cuadrado, es decir, casi 5.000 ejemplares -entre ellos, algunos arbustos aromáticos como lavanda, salvia, tomillo o romero- que crecen sin vértigo.

El mantenimiento se realiza a través de riego automático integrado y las plantas también reciben fertilizantes por un sistema de bombas interno. «Una vez al año se sacan las plantas muertas y las reponemos nosotros mismos. Hemos hecho un curso acelerado de jardines verticales», confiesa Raúl, que no está muy contento con el aspecto actual del tapiz urbano. «Ahora está mal, hay que repasarlo porque este invierno ha sido muy duro y ha sufrido mucho». Lo mismo opina el actual presidente de la comunidad de vecinos, Félix Villada, aunque está seguro que con la primavera volverá su esplendor. Aunque al principio hubo algunas reticencias, ahora los vecinos están en su mayoría encantados de contar con un plus tan exclusivo que solo genera un mínimo gasto de agua.