Mercedes Veiga ha sido enterrada esta tarde en el cementerio parroquial tras un funeral al que han asistido numerosos vecinos y miembros de la cofradia
15 dic 2012 . Actualizado a las 02:56 h.La iglesia parroquial de Viladesuso, en el municipio pontevedrés de Oia, se quedó ayer pequeña para despedir a Mercedes Veiga, la percebeira que falleció el miércoles tras caerse de las rocas por un golpe de mar cuando se encontraba faenando.
La gran mayoría de los vecinos de esta pequeña localidad costera de no más de mil habitantes asistieron al funeral que se celebró a primera hora de la tarde.
Sus familiares velaron el cuerpo en el tanatorio del municipio de A Guarda. Allí llegó a última hora de la mañana, y sin anunciarlo públicamente, la conselleira de Pesca, Rosa Quintana, para transmitir el pésame a unos familiares que están destrozados por una pérdida que creen que podía haberse evitado si hubiera habido una respuesta inmediata por parte del helicóptero Pesca 1.
La llegada del coche fúnebre al atrio de la iglesia de Viladesuso se produjo en medio del profundo silencio de las centenares de personas que se encontraban esperando el inicio de los actos litúrgicos bajo la lluvia.
La inesperada muerte de la percebeira ha causado un gran impacto y dolor en toda la parroquia. Los vecinos vivieron muy de cerca su desaparición porque Mercedes perdió la vida en el lugar donde vive.
Angustioso rescate
Muchos de sus amigos y conocidos siguieron el miércoles con el corazón en un puño el operativo de búsqueda en As Orelludas hasta que al final apareció el cuerpo sin vida entre unas rocas, tres horas después de que cayera al agua.
Ayer le dieron el último adiós con el ánimo de que no vuelvan a repetirse situaciones en las que una víctima debe esperar hasta 40 minutos para ser rescatada en helicóptero cuando la base se encuentra a menos de 30 kilómetros.
Al sepelio también acudieron muchos marineros y mariscadores de los municipios limítrofes, compañeros de Mercedes en la Cofradía de A Guarda. Esta entidad ha presentado una protesta formal ante la Xunta por el retraso del operativo de salvamento.
Uno de los familiares de la víctima explicó que, por el momento, no han valorado si tomarán alguna medida para que se aclare si hubo algún tipo de negligencia y confían en los pasos que se están dando desde la Cofradía de A Guarda, que ya ha expresado su malestar por la actuación de los servicios de emergencia.