Alarma en Crecente por el cierre de un centro de 66 discapacitadas

Laura Míguez Rúa
L. Míguez VIGO

VIGO

María Alonso con la foto de su hermana cuando ingresó en el centro hace tres décadas
María Alonso con la foto de su hermana cuando ingresó en el centro hace tres décadas Oscar Vazquez

Las familias fueron avisadas de que a finales de año se quedarán sin las plazas por el cese del convenio con la Xunta de Galicia

14 nov 2012 . Actualizado a las 18:21 h.

El centro de las Esclavas de la Virgen Dolorosa de Crecente está en peligro. Sobre sus 66 internas, todas ellas discapacitadas intelectuales, corre el riesgo de desalojo debido a la finalización del convenio que la orden tiene con la Xunta de Galicia después de 20 años de colaboración.

Los familiares fueron informados el pasado viernes de la situación, que se haría efectiva el próximo 31 de diciembre, y han denunciado los problemas que una posible reubicación causarían en las afectadas y sus familias. «Mi hermana lleva 32 años allí (un 46% de las mujeres reside desde hace tres décadas) y los psicólogos ya alertaron de que podría tener consecuencias nefastas. Las familias son todas muy mayores y no pueden hacerse cargo. Si los reubican en otros puntos de Galicia será un problema también para ellos», explica María Alonso, una de las vecinas que recibieron la mala noticia.

Obras necesarias para continuar

El centro comunicó a través de una carta la situación. En ella explican que carecen de alternativas económicas al convenio con la administración y que llevan años trabajando en una reforma integral del edificio para adaptarlo a las necesidades de las pacientes. Según explican en la misiva, contaban con la promesa de la implicación de una fundación, que sufragaría los gastos en un 75% de la inversión en las obras.

«El 6 de noviembre de este año 2012, a menos de dos meses para finalizar el convenio anual, se nos convoca para una reunión (en referencia a la Xunta), no para continuar trámites sino para comunicarnos el fin de las prórrogas del convenio diciéndonos que el caramelo de la Fundación ya no existe, de manera que la afirmación de la cofinanciación del proyecto se queda en nada y nos dejan solos».

Miedo en Navidades

En las circulares que remitieron a las familias reconocen que carecen de requisitos para poder estar autorizados, pero abogan por pedir tiempo para buscar una alternativa de modo que puedan acometer las reformas necesarias.

«De momento tampoco nos han ofrecido una plaza en un centro público y nosotros no podemos esperar a diciembre para tener respuestas. En Navidades mucha gente lleva a las niñas a casa pero no puede irse con el miedo a no tener su lugar al volver», comentan las familias, muchas de ellas del área metropolitana de Vigo y sin posibilidades de trasladarse a otros puntos de Galicia para realizar las visitas.

Los afectados no descartan hacer movilizaciones y protestas para lograr una solución que satisfaga a familiares e internas.