6.360 trabajadores de PSA y las auxiliares se han ido a la calle desde que estalló la crisis
23 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La crisis se ha llevado por delante 6.360 empleos en el sector de la automoción en la comarca de Vigo en los últimos cuatro años. El golpe cuantitativo más fuerte lo ha acusado Citroën, con cerca de cuatro mil puestos de trabajo perdidos, aunque comparativamente no ha sido menor el sufrido por las empresas de componentes, que desde el 2008 han visto reducidas sus plantillas de 8.400 trabajadores a poco más de 6.000. En casos como los de Draka Cables, Valeo o Prevent Vigo los ajustes se revelaron insuficientes, por lo que terminaron echando el cierre; en el 2009 los dos primeros y en el 2010 el segundo.
Las cifras que manejan sindicatos y empresas no pueden ser más pesimistas: desde el 2008 la automoción viguesa ha perdido una media de cuatro empleos cada día y no se atisba freno a tal caída. El único brote verde, al que parece estar dispuesta a agarrarse la patronal Asime, es la fabricación de los nuevos modelos de Citroën que, según afirmó el pasado viernes el director de la factoría, Juan Antonio Muñoz Codina, se traducirá en un incremento de producción -en la actualidad en la cota más baja de los últimos 15 años- y, como consecuencia, de plantilla.
Por su parte, la patronal nacional de fabricantes de automóviles, Anfac, reconoce que el mercado nacional está en caída libre y que el incremento de ventas a particulares de hasta 10.000 unidades el pasado mes de agosto fue coyuntural. Asegura que se trataba de personas que ya tenían previsto comprar y que lo único que hicieron fue adelantar dos, tres o cuatro meses la operación para ahorrarse los tres puntos de subida del IVA.
Donde no tuvo ninguna repercusión el incremento del impuesto fue en los vehículos comerciales, cuyas matriculaciones cayeron más del 25 %.
Países emergentes
Conscientes de la paralización que está experimentado el mercado en Europa en general y en España en particular, los constructores, Citroën entre ellos, han puesto sus ojos en los países emergentes. Esos países son precisamente el destino de los nuevos modelos C-Elysée y Peugeot 301, que se pondrán a la venta antes de que remate el año. Los primeros cientos de unidades -a razón de 80 diarios se están fabricando en estos momentos- ya han empezado a hacerse hueco en el muelle de Bouzas.
Muñoz Codina no se atreve a ofrecer una cifra de cadencia futura, que empezará a incrementarse el próximo mes. «No estamos fabricando como en los mejores momentos de la casa, pero tenemos perspectivas de hacer bastantes más vehículos el próximo año que este. Los nuevos modelos nos permiten tener unas expectativas comerciales muy importantes», afirmó.
La industria de componentes, que traduce en serios catarros los estornudos de Citroën, confía en que las perspectivas se cumplan. Claro que para comprobarlo habrá que esperar al menos seis meses en el mejor de los casos. Serán los que, como mínimo, necesite la factoría de Balaídos para saber si los mercados emergentes responden en la medida de lo esperado.
En una cosa coinciden empresarios y trabajadores del sector: será imposible recuperar las cifras de producción de los que fueron los mejores años, el 2007 y el 2008.