Caballero rectifica y dice que quiere mantener el bus eléctrico

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

<span lang= es-es >Mayo 2012, averías</span>. La imagen del vehículo eléctrico retirado por la grúa en una de sus averías ha sido demoledora. Tras aguantar cuatro meses el Concello lo ha retirado y ya veremos si vuelve.
Mayo 2012, averías. La imagen del vehículo eléctrico retirado por la grúa en una de sus averías ha sido demoledora. Tras aguantar cuatro meses el Concello lo ha retirado y ya veremos si vuelve. ó. vázquez< / span>

En 24 horas el gobierno local se enmienda tras las críticas de BNG y PP

23 ago 2012 . Actualizado a las 07:10 h.

Martes 21 de agosto. El concejal de Tráfico, Carlos Font, anunció de improviso la eliminación del bus eléctrico tras dar a conocer La Voz que por quinta vez está fuera de servicio por una nueva avería.

Miércoles, 22 de agosto. Caballero enmienda el discurso de Font del día anterior (que pronunció junto a Caballero) y asume que van a intentar que el autobús eléctrico siga funcionando. Eso sí, sin dar a conocer plazos y siempre según le digan los servicios jurídicos del Concello.

¿Que pasó por medio en esas 24 horas? Entre bambalinas es imposible saberlo, pero de manera pública hubo una protesta de los dos grupos de la oposición, PP y BNG, con la advertencia expresa de los nacionalistas de que el asunto volvería a pleno. En otras palabras, que podría volverse a repetir lo ocurrido en la segunda mitad del año pasado cuando la oposición unida puso contra las cuerdas al gobierno del PSOE en minoría.

Cuanto antes

Ayer Caballero no se puso un límite temporal para recuperar un servicio creado por el BNG y que anuló tan pronto salieron del gobierno local los nacionalistas. Sin embargo, sus palabras fueron taxativas: «Tan pronto podamos lo recuperaremos. Buscaremos la vía de acuerdo con lo que nos digan los servicios jurídicos». Con esa explicación evitó definirse sobre si sería conveniente convocar un nuevo concurso o bien habría alguna otra fórmula.

Lo cierto es que de momento el gobierno municipal tiene otra importante preocupación entre manos y es de carácter económico. El Concello abonó 480.000 euros por el vehículo (420.000 a la empresa suministradora y 60.000 para poner en marcha la línea y los postes de recarga) y pagó del orden de 100.000 euros a Vitrasa por su funcionamiento durante un año.

Lo primero que hará el Concello es exigir daños y perjuicios a la empresa Clem y también la devolución del dinero. Todo hace indicar que será una batalla jurídica complicada y sin ganarla se hace difícil realizar otro desembolso para poner en marcha la línea. En tal caso, los vecinos del Casco Vello pueden despedirse durante un largo período de tiempo de la posibilidad de contar con transporte público. Desde ayer vuelven a ser el único barrio la ciudad que carece de este servicio.

Empresa incumplidora

A la espera de acontecimientos, el alcalde exteriorizó ayer el malestar municipal con Clem, a la que calificó de «empresa incumplidora con la que ya no queremos nada ya que solo produjo en este tiempo dificultades y problemas». Quizás para reforzar su apuesta por el transporte público en el Casco Vello recordó que «la línea se puso en marcha por el gobierno anterior, que yo presidía, e intentaremos mantenerlo, pero no con una empresa que no nos merece ninguna credibilidad ya que no está cualificada».

Una actitud muy diferente a la exhibida el año pasado cuando a comienzos de agosto decidió suprimirlo alegando que solo lo utilizaban 25 pasajeros de media cada día. Ese discurso ha sido olvidado y quizás ahora lo que busca es evitar un nuevo conflicto con el BNG en vísperas de que comience la elaboración del presupuesto del 2013. Además, el Bloque siempre mantiene que tiene pocos usuarios porque el Concello no ha querido llevar a cabo campañas de promoción y también por las interrupciones.