El fiscal constata que radares de la ciudad no funcionan bien

E.V.PITa VIGO / LA VOZ

VIGO

El efecto Doppler causó un error al fotografiar un Vitrasa a 133 km/h

05 jul 2012 . Actualizado a las 07:05 h.

El fiscal de Seguridad Vial de Vigo y Galicia, Carlos Gil, archivó las diligencias de investigación de un supuesto delito por velocidad excesiva de un bus de Vitrasa al que un radar detectó a 133 kilómetros por hora el 7 de junio en la avenida de Castrelos, número 431, en Valladares. Los informes periciales concluyeron que ni el autobús tenía capacidad para superar los 100 km/h, el tacógrafo indica que iba a 60 km/h y que el radar padecía errores técnicos y no funcionaba correctamente.

El fiscal adoptó su decisión tras leer los atestados policiales y ensayos complementarios con utilitarios, así como los datos del cinemómetro usado por Tradesegur y las pruebas del 28 de junio de 2012 de Jenoptik. Por tanto, la Fiscalía considera que no ha quedado suficientemente acreditada la comisión del delito. Todo apunta a que la medición realizada por el cinemómetro estático a las 17.37 horas del 30 de mayo y en el radar certificó el paso de un autobús urbano de Vitrasa a 133 km/h. «Fue una medición errónea», sostienen fuentes de la investigación.

Por un lado, el tacógrafo del autobús solo registró un pico de velocidad de 60 Km/h a la misma hora que pasó por el radar. Además, el transporte, de la marca Mercedes, solo puede alcanzar una velocidad máxima de fábrica de 99 km/h. Otro de los argumentos de la Fiscalía para cerrar el caso es que el autobús había pasado las últimas inspecciones técnicas a las que estaba obligado.

Otra de las claves es que en las fotografías que disparó el radar al paso del autobús, los peritos han hallado un posible error porque todas las fotografías fueron tomadas por la cara lateral y no la trasera como sería lo correcto y esperado.

Señal «doppler»

Los peritos de Jenoptik tienen una explicación. En la citada medición pudo tener lugar una reflexión que produjo una señal doppler con un desplazamiento de frecuencia mayor al propio de la señal recibida del vehículo. Eso condujo a una medición de una velocidad más elevada.

?El efecto doppler ocurre, por ejemplo, cuando una ambulancia con las sirenas encendidas pasa ante un peatón y este ve la luz primero y, más tarde, le llega el ruido. El mismo fenómeno permite a los astrofísicos calcular la velocidad a la que se aleja una galaxia de la Tierra, pues cuando mayor sea el desplazamiento de su luz hacia el color rojo, más rápido se aleja. En el caso del autobús de Vitrasa, el efecto doppler interfirió en la señal habitual del radar y el detector interpretó los datos como si el autobús se alejase de la máquina a mayor velocidad de lo que lo hacía en realidad.

La investigación ha servido para que la Fiscalía constate que, al menos, un radar instalado por el Concello en Vigo no funciona bien. La pregunta que surge ahora es si este incidente ha sido puntual o si, una vez descubierto, la prueba de que existe un error sentará precedente a la hora de que otros conductores que fueron multados en el mismo tramo presenten recursos para pedir la anulación de la sanción. Descubierto el error, la cuestión es si la Policía Local revisará los radares.