Cientos de coches abandonados por toda la ciudad

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

El Concello no los recoge desde que hace dos años se equivocó y retiró un vehículo de la calle cuyo propietario lo denunció

22 abr 2012 . Actualizado a las 07:05 h.

El Concello ha elegido la vía más sencilla. Como no tiene claro como retirar de las calles los vehículos abandonados ha optado por dejarlos donde están. De esta forma cientos de vehículos de los que se han desentendido sus dueños pueblan las calles de toda la ciudad mientras se deterioran a ojos vista. Paralelamente, vecinos cansados de esta situación realizan llamadas y denuncias, que no sirven para nada.

No existe un censo oficial, que se conozca, de los coches abandonados. Lo que cualquier vigués sabe es que vaya por donde vaya se los encuentra maltrechos y deteriorados. Rotos en muchos casos, desvencijados casi todos, con puertas rotas, pinchados, abiertos o sin cristales. Es muy sencillo identificar un vehículo abandonado y, en ocasiones, inclusive cuando su aspecto exterior es aceptable. Sin embargo, las señales externas de un coche que lleva meses sin moverse son evidentes: arena almacenada junto a sus ruedas, hierbas que crecen y datos similares.

Marca policial

Fuentes municipales han confirmado a La Voz que existen instrucciones de no retirar vehículos de las calles. Cuando se producen denuncias, normalmente vía registro municipal y las más de las veces telefónicas al 010, se trasladan a la Policía Local. Agentes de este cuerpo suelen acudir al lugar indicado y desde hace algún tiempo prueban un sistema eficaz para detectar los coches abandonados.

En una de las ruedas le colocan una pegatina roja que marca la rueda y el suelo. Días después regresan al lugar y comprueban si la pegatina sigue en su sitio o, en el supuesto de que se haya movido el coche, ha desaparecido. A partir de aquí el proceso se interrumpe.

En cambio, hasta hace un par de años el proceso seguía adelante. La policía daba cuenta a FCC, concesionaria del servicio de limpieza y recogida de basura, y un camión-grúa procedía a retirarlos ya que un coche abandonado tiene la consideración de residuo. Posteriormente se llevaban a un instalación donde se convertían en chatarra.

Aunque es imposible saber cuantos coches abandonados se reparten por Vigo sí puede realizarse un cáculo estimativo. Antes de la paralización se retiraban de 300 a 350 vehículos abandondos por año. Por tanto, después de casi tres años de paralización no sería descabellado cifrar en cerca de un millar los que existen en la actualidad.

Al margen del cálculo teórico, una vuelta por cualquier calle de Vigo lo confirma: da igual que sea O Castro, Teis, Castrelos o la avenida del Aeropuerto. Por todos los lados se encuentran coches con señales evidentes de llevar meses sin moverse.