«Hacen falta líderes sindicales»

Soledad Antón García
Soledad Antón VIGO / LA VOZ

VIGO

M. MORALEJO

Cree que los años de bonanza terminaron por adormecer a la sociedad

19 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace ya 12 años que Antonio Sangabriel no está en nómina en Vulcano, tantos como lleva jubilado, pero no hay más que darse una vuelta con él por la factoría de Teis para descubrir que los antiguos compañeros, jefes incluidos, le echan de menos. «Hola capi», le saludan desde una esquina; «¡vuelve!», le gritan desde la otra, y un viejo colega todavía en la brecha le hace una promesa: «Vamos a luchar por esto con uñas y dientes».

En las dependencias del astillero Sangabriel se siente en casa -«aquí celebrábamos las asambleas, salvo cuando queríamos que fueran ruidosas que entonces las hacíamos en la explanada», dice mientras muestra a la periodista primero el edificio de calderería y luego la explanada en cuestión-. Escuchándole hablar de los buenos, los malos y hasta los malísimos días que pasó en Vulcano durante 47 años de su vida -«entré con 16», recuerda-, se entiende por qué es su rincón favorito en Vigo. Tiene otros muchos, pero están del otro lado de la ría, donde le llevó el fútbol, su otra pasión, hace décadas y donde reside.

No recuerda el año -«hace tanto tiempo de eso»- en que el pensamiento de izquierdas que había mamado en casa se tradujo en compromiso sindical y político activo. Sí recuerda que lo hizo de mano de otro histórico de Vulcano: «Waldino Varela fue mi maestro allá por los primeros 70», dice. Añade que si hubiera un récord de presidentes de comité de empresa quizá su nombre tendría que figurar en el Guinnes. «Ocupé el puesto 30 años».

No añora tiempos pasados, pero tampoco entiende «la falta de respuesta de la clase trabajadora con la que está cayendo. Estamos adormecidos. Los jóvenes han vivido siempre buenos tiempos que ya no existen y no hacen nada por defender su futuro», afirma con cierto enojo. Tiene claro a qué obedece en buena medida tanto pasotismo: «Faltan líderes sindicales en las empresas. Pasamos un momento de mucha calma y nadie se preocupó de que podría volver el lobo. Por si fuera poco, la política de prejubilaciones borró del mapa la voz de la experiencia, dejó de haber referentes que fueran pasando el testigo a base de ejemplo», asegura.

Está convencido de que tanta pasividad tendrán consecuencias. Sangabriel es de los que piensa que la huelga del día 29 «no va a tener la respuesta que sería de esperar, pero hay que hacerla». Lamenta que Rajoy haya decidido repetir directrices de regímenes que se consideraban superados. «Ya es casualidad que la primera medida de este otro gallego haya sido acabar con los derechos que tanto nos costó a los trabajadores conseguir».

Dice que se impone cargar en otra dirección, en concreto a la banca: «Hay que exigir responsabilidades a los banqueros y si eso supone meterlos en la cárcel, pues a la cárcel», afirma tajante. Sangabriel fue una de tantas personas de su generación que la probó en su día por cuestiones políticas. Con el paso de los años pisaría los juzgados muchas veces más, siempre con su faceta reivindicativa como telón de fondo. La última para impedir el proyecto de Norman Foster para Massó.

CIUDADANOS EN SU RINCÓN antonio sangabriel jubilado, expresidente del comité de empresa de vulcano