La llegada del AVE a una comarca conlleva un hecho de modernidad y desarrollo que nadie discute. Pero esa realidad depende mucho de la capacidad de la sociedad para interpretar, exigir y aceptar el diseño conveniente a sus intereses.
UGT, si la sociedad viguesa nos lo permite y ya que Fomento ha abierto un período de sugerencias sobre la nueva estación, desea colaborar. Nos gustaría manifestar, en primer lugar, que el proyecto de Thom Mayne es sumamente acertado y se debe respetar al máximo. Para obtener el mayor beneficio posible de esta nueva infraestructura se deben tener en cuenta algunas cuestiones. La primera es que la estación de autobuses que se incluya en el proyecto ha de ser metropolitana y pasante, con una parada máxima de 5 a 10 minutos, continuando los vehículos hasta la estación de la avenida de Madrid o volviendo a su origen. En UGT entendemos que dicha estación ha de ser exterior para afectar lo mínimo posible a la estructura diseñada por Mayne. Conviene tener en cuenta, también, que el corazón de la ciudad ya está saturado de tráfico y es una oportunidad para mejorar las condiciones actuales, creando viales y otras medidas. El párking previsto es pequeño y debería pasar de 1.300 a 2.500 plazas.
En una época de crisis como la actual, un centro intermodal de esta magnitud supone una oportunidad para que Vigo salga fortalecido.
Caballero quiere eliminar ahora el paso elevado de la AP-9 en Alfonso XIII