Los acreedores tildan el documento de «burla», en tanto la Xunta, que rechaza entrar en el accionariado, dice que es exigente con todos salvo con «los verdaderos responsables»
28 feb 2012 . Actualizado a las 14:35 h.El plan de viabilidad de Barreras ha concitado unanimidad total en tres de sus cuatro actores: «Es inaceptable». El cuarto son los redactores. La única que no se había pronunciado, la Xunta, lo hizo ayer a través del conselleiro de Industria: «Es exigente, muy exigente con todas las partes, trabajadores, proveedores y Xunta; sin embargo, es mucho menos exigente con los propietarios y los administradores del astillero, es decir, los responsables de que esté en concurso de acreedores», señaló.
Javier Guerra, una de las contadas personas que ha tenido acceso a las 46 páginas del documento -los trabajadores y los acreedores solo recibieron las partes que, respectivamente, les afectan-, asegura que «es incompleto e insuficiente», que en los aspectos más importantes no se profundiza y que abunda la literatura en detrimento de compromisos económicos o de contratación concretos. «En el plan hay mucho de por qué se llegó hasta aquí, pero poco de cómo se va a salir. Está bien tener en cuenta el pasado para no volver a cometer los mismos errores, pero ahora lo que importa es el futuro», afirmó el conselleiro.
Fue especialmente contundente Guerra sobre el compromiso de la Xunta con Barreras: «Se da por hecha su entrada en forma de capital riesgo con una aportación de seis millones de euros, pero la Xunta no va a entrar en el accionariado de este ni de ningún otro astillero», aseveró. Añadió que el Ejecutivo estará apoyando, también a través de avales si se llega a un acuerdo, pero siempre después de todos los implicados adquieran un compromiso «serio y solvente». Los primeros, señaló, los que tienen en su mano la gestión, «que son los que tienen que liderar su salvación».
Igual de contundentes fueron los acreedores tras la asamblea que celebraron ayer para valorar la oferta: «Parece burlesca», afirmó un portavoz, que anunció la petición de una entrevista al conselleiro de Industria. Este recogió el guante. De hecho, en su comparecencia de ayer ya confirmó que es su intención convocar tanto a los representantes de los acreedores como a los de los trabajadores para que expongan sus argumentos. Quiere escuchar también el punto de vista de los administradores concursales y, por supuesto, el de los propietarios para que completen las cuestiones que se echan de menos en el plan.