29 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
Vigo es una ciudad que siempre se ha hecho a sí misma. O eso dice la historia. Creció a pesar de sus políticos y gracias a la pujanza de empresarios y trabajadores. Nunca nadie le regaló nada, sobre todo desde la Administración. Bruselas ya nos ha puesto en el mapa ferroviario, pero todavía piensa que somos un puerto secundario. Ni sabe de historia ni controla el presente. Hay que explicárselo.