El Gobierno gallego abonó ayer al colectivo más de 200.000 euros
18 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El pago in extremis de más de 200.000 euros por parte de la Xunta evitará el cierre del colegio San Xerome Emiliani de A Guarda. El retraso en abonar las nóminas del personal de esta institución formativa que hace una labor social en toda la comarca de O Baixo Miño hacía peligrar su continuidad y así lo habían anunciado públicamente la semana pasada sus responsables. Sin embargo, ayer se produjo el abono de esta cantidad en la cuenta bancaria del centro, que permitirá un respiro a lo largo de los próximos meses.
La cantidad abonada por la Xunta representa el 80% de lo que tenía pendiente de pago. Pero existe el compromiso de que el próximo mes de febrero recibirán la parte que falta, lo que tranquiliza inicialmente a la comunidad educativa. «La persona de la administración con la que estamos en contacto es seria y siempre que nos ha dicho que vamos a cobrar lo hemos hecho», explicaba ayer Martínez Tato, portavoz de la asociación. De esta forma, podrán abonar las nóminas de sus trabajadores que estaban pendientes.
Los problemas derivados de los retrasos en los pagos comenzaron hace ya un año. La Xunta siempre había pagado las ayudas a mes vencido, pero los problemas de liquidez de la Administración hacían que esta entidad dejara de cobrar puntualmente, hasta el punto de ponerse en peligro los puestos de trabajo.
Ya en noviembre del año pasado les adeudaban 250.000 euros. La presión social entonces consiguió que se hiciera un pago en el que se aportaron los gastos de septiembre de los centros de día y del ocupacional. El pasado mes de diciembre, la Xunta les adeudaba 231.000 euros, pero aun así la institución consiguió abonar las pagas extras a sus trabajadores. Este mes la situación se volvió insostenible. La falta de cobro de la Administración les impedía pagar las nóminas de sus 47 empleados. Las alarmas sonaron hasta el punto de plantearse la necesidad de cerrar el centro ocupacional y de empleo en un plazo de quince días.
Esta decisión drástica por falta de liquidez hubiera puesto en peligro la atención a 120 personas con discapacidad psíquica e intelectual que acuden a diario a las instalaciones de A Guarda. Esta asociación ha pasado por toda clase de problemas, pero nunca hasta ahora la administración había tardado tanto tiempo en ponerse al día.
En el centro de empleo hay cinco monitores y diecisiete hombres y mujeres con alguna discapacidad que se verían en la calle, echando por tierra varios años de formación. Lo único que se salvaría del desastre económico sería el colegio, ya que con el centro la Consellería de Educación si está al día en los pagos. Pero al colegio es donde acuden una minoría de usuarios, ya que solo está orientada a menores de dieciséis años.
Preocupación
La situación preocupa enormemente a la comunidad escolar. Ayer la directiva pudo darle la buena noticia de que se hizo el ingreso de la Xunta. Los problemas económicos del centro habían suscitado una gran preocupación.
El centro es toda una institución para la comarca de O Baixo Miño. Lleva más de 30 años luchando por la integración y formación de las personas con discapacidades.
La falta de cobro de la Administración
les impedía pagar las nóminas