Segundo pulso en cuatro años

La Voz

VIGO

La anterior federación vecinal se permitió criticar a un Caballero recién entronizado en la alcaldía y su directiva fue declarada persona non grata. Tras numerosos avatares terminaron sucumbiendo a una moción de censura interna. Menos de dos años después sus sucesores afrontan una situación similar. Todo les fue bien con el gobierno local hasta que osaron censurar algunas políticas municipales. De amigos pasaron a engrosar la larga lista de vetados y de entrada ya no los recibe el alcalde y han perdido la subvención municipal. Esta vez cuentan con la ventaja de tener enfrente a un gobierno en minoría, pero hasta ahora no les ha servido de mucho. Falta por ver que dicen los presupuestos pendientes de aprobar.