29 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Vitrasa llegó a Vigo a finales de los sesenta y en 1994 logró la prórroga de la concesión por 25 años. Ayer se escuchó a los ediles de la oposición suscitar dudas sobre el pliego de condiciones. En concreto, el PP reclamó «una auditoría real» antes de tomar una decisión de este calado. Desde el lado nacionalista, Iolanda Veloso insistió en que si el año pasado se congelaron las tarifas por la crisis ahora la necesidad es todavía mayor que hace doce meses. Carlos Font (PSOE) no se molestó en contestar a estos argumentos, recordando que BNG y PP gobernaron la ciudad «y nadie modificó el contrato». En este contexto el Bloque lanzó un aviso que puede tener recorrido: «O prezo de Vitrasa é unha prioridade para nós».