La sonrisa de Álex encandila al equipo celeste

m. rúa

VIGO

09 dic 2011 . Actualizado a las 19:28 h.

1El primer flechazo fue con Borja Oubiña. El deportista conoció la historia del pequeño Álex, que sufre parálisis cerebral, gracias a la implicación de un celtista. «Rubén conoció nuestra historia por nuestra página web y el perfil del Facebook y se ofreció a hacer de intermediario», explicaba ayer la madre. Gracias a eso llegó a manos de Álex Guntín una invitación para subir el martes a la Madroa y conocer al capitán del Celta. Allí le entregaron a cambio de sus sonrisas una camiseta firmada por todos los jugadores. Pero claro, las chipas que suelta este pequeño por los ojos valen mucho más, lo saben de sobra en el barrio de Bouzas, donde reside. Por eso la familia consiguió arrancar del entrenador la propuesta de subir de nuevo al campo de entrenamiento para una foto de grupo. Y claro, Álex y su familia no se lo quisieron perder, sobre todo su hermana Alma, una forofa del fútbol. La verdad es que no desperdició la ocasión, aprovechando para jugar con Gudelj y recibir los cariños de todos los titulares. «La verdad es que fueron encantadores y muy atentos», explicaba ayer Vanesa, la madre de Álex, cuya enfermedad se originó por una falta de oxígeno al nacer. En la visita consiguieron también un balón firmado por todo el equipo y una invitación más. En esta ocasión la familia podrá acercarse a Balaídos en el próximo partido para acudir como público y también bajar al campo y realizarse una foto con la plantilla y su equipación oficial. «Estamos encantandos, toda la publicidad que se pueda hacer es necesaria para conseguir fondos para que Álex pueda continuar con el tratamiento que hace en Santiago y operarse por segunda vez para mejorar su movilidad», explica Vanesa.

Boquete visita Tomiño

2Madrina de honor, goleadora y visitante estrella. Todos estos títulos ostenta Verónica Boquete, considerada una de las mejores jugadoras de fútbol del mundo y actual integrante de la selección española. La deportista visitó ayer Tomiño para jugar con el equipo femenino de la zona, la selección de O Baixo Miño, del que es madrina. Además de compartir su experiencia también aprovechó para demostrar su buen hacer en el campo con un partido que ganó por 4 a 2. Ni que decir tiene que dos de los goles fueron mérito suyo, para disfrute de los muchos asistentes que abarrotaron el campo. «Todo el mundo le pedía autógrafos, la verdad es que esto nunca había estado tan lleno», explicó el presidente, José Antonio González.