«Que Dios nos coja confesados», dijo el alcalde tras el acuerdo

La Voz

VIGO

01 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La propuesta de convenio urbanístico fue aprobada ayer unánimemente por los grupos del PP y del PSOE, aunque faltó el votó del BNG porque su representante no participó en la sesión. «Que Dios nos coja confesados», dijo el alcalde, Alejandro Rodríguez, nada más producirse el acuerdo plenario. Esta exclamación responde a que el éxito del proyecto depende ahora de su capacidad para gestionar ante las administraciones una inversión millonaria para dotar de la imprescindible red de abastecimiento municipal. Hasta el momento, lo único que tiene es un compromiso verbal de que las obras se van a ejecutar, que no convenció ayer a los socialistas en el pleno. El teniente alcalde, Eugenio Portela, tampoco ocultó su temor a una posible reclamación patrimonial de Real Monasterio de Oia.

«Confío plenamente en la Xunta y en la Diputación», afirmó el regidor durante la sesión en la que apenas hubo debate porque tanto PP como PSOE estaban de acuerdo en desatascar la tramitación poner en valor el monasterio, convertirlo en un motor económico y crear empleo. Alejandro Rodríguez informó de una reciente reunión con el presidente de la Diputación, el de Augas de Galicia, la directora xeral de Urbanismo, de Paisaxe, de Turismo, el presidente del Igape y el delegado de la Xunta. Allí se habló de que la reforma del monasterio es prioritaria.