Reclama excarcelar al imputado para realizar otro interrogatorio
12 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La fiscala especializada en violencia contra la mujer interrogará de nuevo al presunto ahomicida de la vecina de Coruxo Cristina González Sacau porque no se cree la primera versión que dio el autoinculpado.
La representante del ministerio público ha observado que la declaración inicial que prestó el imputado, el carpintero Francisco Rafael Álvarez Martínez, de 41 años, contienen extremos que no se corresponden con lo que se contienen en el informe final de la autopsia. Los forenses han elaborado un dosier en el que detallan con minuciosidad los datos y circunstancias de la muerte y hay puntos que no se ajustan a lo relatado por Francisco Rafael Álvarez, que actualmente se encuentra en prisión provisional en la cárcel de A Lama.
«He solicitado una nueva declaración porque sabemos en términos generales cómo fue, pero queremos saber detalles de por qué fue», señala la fiscala, que espera que la comparecencia se produzca en las próximas dos semanas o «veinte días a lo sumo». La representante de la acusación pública va a aprovechar la salida de la cárcel del acusado con motivo de un reconocimiento forense, para llevar a cabo el interrogatorio. El examen del forense permitirá averiguar la situación psiquiátrica del acusado y su grado de coherencia, así como otros factores que pudieran alterar el grado de conocimiento y voluntad a la hora de cometer los actos. La revisión en la consulta del psicólogo y del psiquiatra permitirá constatar si su estado de salud mental es bueno. En un primer momento no le advirtieron ninguna alteración mental.
Defensa
Los hechos ocurrieron entre las nueve y media y las diez menos cuarto de la mañana del pasado 11 de octubre en la vivienda del Camiño de Breadouro, 56, en Coruxo, en la que residía la mujer de 39 años con sus dos hijos gemelos de ocho años. El hombre llevaba algún tiempo residiendo en otro domicilio ya que la pareja estaba en trámites de separación. Francisco Rafael se presentó en la casa y, según su versión, ella le amenazó con un cuchillo para que se marchase.
El agresor de la mujer declaró a la Policía Nacional que le arrebató el cuchillo y que el apuñalamiento en el pecho se produjo en el forcejeo. El hombre alegó legítima defensa en la disputa que tuvo lugar en el bajo de la vivienda.