La radióloga Rosa Mallo dirige la unidad de patología de mama, ubicada en el Hospital Meixoeiro y que canaliza el tratamiento de todas las mujeres (y hombres) con cáncer.
-Más allá de la estadística, ¿el cáncer de mama masculino tiene algo de particular que lo diferencie del femenino?
-No, es la misma enfermedad. Se diagnostica con los mismos métodos y se siguen los mismos tratamientos.
-Pero es menos conocido.
-Sí, no es frecuente. Hace unos días se celebró un congreso en San Sebastián en el que decían que como se considera que el cáncer de mama es una enfermedad de mujer, hay hombres que tienen un bulto en la mama y no consultan con su médico.
-Ni se les pasa por la cabeza que pueden tener esta enfermedad.
-A veces vemos pacientes que son hombres y que notas que están cohibidos. A algunos les da vergüenza. Recientemente tuve que atender a un hombre y estaba a disgusto en la consulta.
-En todo caso, el tratamiento es el mismo.
-Sí: quirúrgico, estudio de ganglios y, si es necesario, quimioterapia y radioterapia.
-¿Y para el diagnóstico también se siguen los mismos métodos?
-Sí. Si es joven, se realiza una ecografía. Si tiene más de cuarenta años, se realiza una ecografía y una mamografía. En ambos casos, cuando existe una alteración, se analiza a través de una biopsia dirigida por ecografía.
-Hay un 25% de mortalidad.
-El cáncer de mama masculino suele detectarse en estadios precoces, porque es más fácil de ver, porque la mama del hombre es pequeña. Puede detectar él mismo un bulto muy temprano. En la mama de la mujer, al ser más densa, se nota menos. Pero, como le decía antes, parece que ahora los hombres no están acudiendo al médico. Y es importante que vayan al médico de cabecera si se notan un bulto, una secreción del pezón o una alteración cutánea en la zona de la areola del pezón.