Xunta y Concello prometen el arreglo del colegio tomiñés

a.martínez BAIONA / LA VOZ

VIGO

Educación asumirá el coste de la renovación de la línea eléctrica y de las obras menores en el colegio de educación infantil y primaria Pedro Caselles Beltrán. La jefatura territorial de Educación en Pontevedra informó ayer del acuerdo alcanzado en la reunión que mantuvieron en la delegación y a la que asistieron el secretario xeral técnico, Jesús Oitavén Barcala, la subdirectora xeral de Construccións e Equipamentos, Mari Carmen Martínez Ínsua, el delegado de Educación, César Pérez Ares, la alcaldesa de Tomiño, Sandra González Álvarez y técnicos de obra representantes de los dos organismos.

El encuentro se llevó a cabo dentro de un ambiente distendido y colaborador entre las partes y se llegó al acuerdo de que la Consellería de Educación se compromete a asumir el coste total de la renovación de la red eléctrica. Además llevará a cabo otras obras menores que son necesario acometer en el centro. Todas estas mejoras serán ejecutadas a lo largo del próximo año con carácter urgente, por lo que serán ejecutadas en el menor plazo posible. Como contrapartida, la Xunta le pide al Concello de Tomiño que se comprometa a realizar un esfuerzo y colaborar en la reparación del gimnasio del centro educativo, asumiendo una parte del coste total de la obra. Con este acuerdo, la Xunta de Galicia pretende acabar con la polémica generada en torno a las malas condiciones de las instalaciones de este centro y tranquilizar a la comunidad de padres. Tras la reunión, tanto el Gobierno gallego como el Concello de Tomiño se comprometieron a dar solución a todos los problemas con los que cuenta el centro y colaborar para dar un servicio educativo de calidad a los niños que estudian en este colegio.

Los padres esperan ahora que se cumplan estas promesas, porque llevan años recibiéndolas mientras el centro ha continuado empeorando. De hecho llegaron hasta tal punto de falta de mantenimiento y fallos en la estructural, que decidieron salir a la calle para expresar su protesta. Consideran prioritaria la renovación integral del sistema eléctrico para poder adecuar el edificio educativo a la normativa y prevenir un posible cierre de las instalaciones por parte de la Consellería de Industria. Por otro lado, afirman que el gimnasio es un caso sangrante de falta de mantenimiento, unas dependencias que por el estado en el que se encuentran habría que levantar de nuevo.