Un Celta con fe en las remontadas

Víctor López VIGO / LA VOZ

VIGO

Hacía siete años que no nivelaba un marcador con dos goles en contra

18 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta se había convertido en las últimas temporadas en un especialista en perder ventajas en el marcador. Hasta el propio Paco Herrera lamentó esta circunstancia que le había llevado a ver como cedía puntos en numerosas ocasiones en los últimos compases de partido. Sin embargo, en las últimas semanas parece haber recuperado la fe en las remontadas.

La primera vez que se vio con un marcador adverso en esta campaña y lo logró nivelar fue ante el Valladolid en Balaídos. En el último minuto Orellana salvó un punto para el conjunto vigués. En Chapín sucedió el pasado domingo un hecho que tiene un precedente ya muy lejano en la retina del celtismo. El cuadro celeste no era capaz de nivelar un resultado en el que llegase a tener dos goles en contra desde que el 12 de diciembre del 2004 igualó un 2-0 en contra ante el Ciudad de Murcia.

Sucedió en la temporada 2004-2005, la del último ascenso celeste a Primera División. El cuadro murciano se puso por delante gracias a un tanto de Dani Güiza, y a los 41 minutos del primer tiempo hizo el 2-0 por medio de Toni González. El conjunto entonces dirigido por Fernando Vázquez fue capaz de solventar esta papeleta. Antes del descanso el asturiano Jandro hizo de penalti el 2-1. Tras haber recortado distancias con un gol de los llamados psicológicos, el cuadro vigués salió enchufado en la segunda mitad pero tuvo que esperar hasta el minuto 74 para ver como Vryzas ponía el definitivo empate a dos goles. Aquel equipo terminó ascendiendo y firmando unos números extraordinarios. Este partido de Murcia formó parte de una racha en la que llegó a estar once partidos de forma consecutiva sin perder, lo que le aupó al liderato de la tabla después de haberse cuestionado la continuidad del técnico.

En Jerez volvió a verse un Celta con capacidad de creer en sí mismo. A pesar del varapalo de recibir tres goles del Xerez, y que dos de ellos fuese en propia puerta, los vigueses creyeron en la posibilidad de la remontada. Igualaron el choque en el final del partido pero incluso con el disparo al travesaño de De Lucas, o las ocasiones de Aspas y Oier, tuvieron hasta opciones de haberse llevado la victoria en el encuentro.

Con Herrera en el banquillo vigués, el único marcador adverso al que el Celta le dio la vuelta fue cuando en la pasada campaña levantó un 1-2 en Balaídos, para terminar ganado al Córdoba por 3-2.