El Celta, con dos cambios, busca la confirmación de su juego ante el Xerez
16 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Celta completa una semana ajetreada con una reválida. Con la necesidad de seguir siendo fuerte a domicilio, de refrendar las buenas sensaciones de la Copa del Rey con la posibilidad de entrar incluso en la zona de play off después de los patinazos de ayer de varios adversarios. Pero la visita al Xerez también es un examen para Herrera a la hora de componer el puzle. Un híbrido entre el once de la Liga que levantó ampollas ante Las Palmas y el equipo que barrió al Valladolid el miércoles.
Está confirmado que en Chapín habrá cambios. El primero en la defensa, con Oier Sanjurjo irrumpiendo con fuerza en el centro de la zaga en detrimento de Vila, que se perderá los primeros minutos de la Liga. Nadie duda tampoco de la presencia de Bermejo en ataque, por galones, por volver a Jerez y sobre todo, por lo demostrado en el campo en su regreso. El cántabro está dispuesto a liderar el proyecto celeste sobre el tapete con el permiso de De Lucas.
La tercera arista del once la completa Joan Tomás, cuyo excelente momento de forma le puede reportar su tercera titularidad consecutiva, algo que no había vivido con Herrera ni en Vigo ni en Villarreal en sus tiempos del filial amarillo.
Al gerundense le tocaría el papel de enganche en un dibujo táctico que, con retoques, parece consolidarse. Herrera ya no esconde que el doble pivote es el camino y que su apuesta pasa por cuatro hombres en la línea de vanguardia.
Los vigueses se encontrarán en Chapín con un rival que padece el mismo mal como local, aunque al menos los de Merino ya han conseguido ganar un partido en casa después de un giro táctico hacia el 4-3-3. El Xerez combina sobriedad defensiva y asociación ofensiva en un plantel veterano, con una decena de jugadores por encima de la treintena y con la experiencia como mejor aval. José Mari, delantero curtido en mil batallas, pone rostro a la filosofía del equipo. Además, parece que el neófito entrenador ha dado por la tecla y por tercera semana consecutiva repetirá equipo.
El Celta sabe que le espera un partido largo, espeso y quizás pausado. El Xerez no tendrá prisa. Le llega con echar el candado en defensa y esperar una oportunidad en ataque. A diferencia de los celestes, necesitan muy poco para marcar. Lo vivió el equipo de Herrera el curso pasado cuando de la nada los azulinos voltearon el marcador.
Es Chapín además un feudo maldito. La única vez que el Celta ganó ayer le quitaron los puntos después de lograr el ascenso. Oficialmente nunca ha vencido, solo dos empates en seis visitas y para eso en el siglo pasado.
Un nuevo reto para confirmar que el partidazo de la Copa tiene continuidad en la Liga. Igual que la excelente trayectoria a domicilio.