Julio Gaspar Rodríguez encarna la tercera generación al frente del establecimiento
16 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Poco antes de la proclamación de la II República, Julio Gaspar Enríquez y su mujer, Elvira González Cabaleiro, abrían en el número 38 de la calle Urzaiz la joyería y relojería que bautizaron con el apellido del primero.
Ochenta años después, el negocio sigue en activo ya que desde que se retiró, su hijo, Julio, se hizo cargo del negocio y cuando este se jubiló, su hijo, también llamado Julio (Gaspar Rodríguez), está al frente del local. «Mi abuelo puso el trabajo y mi abuela, el capital. Él nació cerca de Lisboa y tuvo antes muchas profesiones, desde agricultor a policía antes de aprender el oficio de relojero y emigrar poniendo rumbo a Galicia. Se vino a Vigo a trabajar y acabó estableciéndose aquí. La familia de mi abuela era de Ponteareas, pero estaban radicados en Vigo y tenían un conocido almacén de harinas y chocolates en la calle del Príncipe», cuenta el nieto del fundador del establecimiento que ahora se encuentra dos edificios más arriba. «Del número 38 hacia adelante aún no estaba la calle urbanizada, todo eran campos», relata el relojero recordando lo que le contaron sus antecesores. Cuando tiraron la casa, en 1965, se trasladaron a la ubicación actual.
Julio Gaspar Rodríguez ya encarna a la tercera generación familiar que inició su abuelo. «Él nació en 1901, pasó por dos Guerras Mundiales y una Guerra Civil. Estuvo al frente de la tienda hasta hace 15 años. Murió en el 2001, con 99 años», indica mientras su padre, que ahora ya está retirado pero se pasa por el local de forma esporádica, corrige algunas fechas. «Mi padre aprendió de su padre y yo del mío, aunque en principio yo no pensaba dedicarme a esto. Estudié Empresariales, pero al final acabé cayendo aquí, donde llevo desde hace veinte años», relata.
Era la carbonería
Una de las peculiaridades de la joyería es que está instalada en un portal, un tipo de negocio en extinción que se prohibió hace años. «Es un alquiler cuyo contrato finaliza en el 2014, después no sé lo que pasará. Si deja de ser un local comercial supongo que el dueño lo perdería», baraja el profesional, que cuenta, además, que originariamente, el espacio que ocupa era la carbonería del edificio y el primer negocio que hubo fue una mercería que duró poco tiempo.
Actualmente, la joyería relojería Gaspar compite en el sector con varias bazas. «Mi política es tener todos los precios a la vista. Y que tras cualquier venta, se devuelve el dinero en efectivo. Somos los únicos en Vigo, junto con el Corte Inglés, a su manera. Nosotros no damos vales de compra». Por otra parte, la tienda dispone de una gran variedad de encendedores Zippo. «No tenemos la exclusiva, pero somos la tienda que más modelos de la marca tiene en la provincia. Zippo España no existe, a nosotros nos surte Zippo Francia y buscamos por otros conductos modelos diferentes, piezas especiales...», cuenta. Pero en Gaspar sí tienen la exclusiva en Vigo de los relojes Neckmarine, y por zona, de Citizen, Candino o Dunlop.
Julio no cree que el negocio de la relojería haya caído por la competencia china. «Lo que ha caído es la joyería. Hace 40 o 50 años, constituía el 80% del negocio. Hoy no llega ni al cinco por ciento. Sin embargo, hace 15 años trabajábamos cuatro marcas de relojes. Ahora, once».
Un reloj para Marky Ramone
El tercer Julio Gaspar relojero cuenta que por su tienda han pasado muchos clientes conocidos. Desde presentadores de televisión a actores como Enrique San Francisco. Algunos de sus relojes se pasean por el mundo resistiendo las vibraciones del rock: «hace dos años le vendí un reloj a Marky Ramone, que actuaba en La Fábrica de Chocolate», indica. «El alcalde venía antes, pero ya no. La clientela ya no es fiel. eso era antes».
Desde 1931.
Calle Urzaiz, 42.
Hacen devoluciones de compra en metálico y disponen de una amplia variedad de modelos de encendedores Zippo.