El auditorio municipal acoge hasta mañana las XX Xornadas de Filosofía, dedicadas este año al universo
05 oct 2011 . Actualizado a las 11:49 h.El grupo Aletheia inició ayer, en el auditorio municipal, la XX Xornadas de Filosofía, dedicadas al universo. Hoy, a las 17 horas, Jesús Mosterín hablará sobre conocimiento y especulación en cosmología.
-¿De qué nos hablará?
-La ampliación de la curiosidad humana llega a interesarse por el universo, apareciendo la cosmología, la ciencia del universo. Ahí se mezclan conocimientos sólidos y fiables con especulaciones fantasiosas. Yo trataré de trazar la frontera entre la ciencia sólida y lo que es especulación en la cosmología.
-¿Cómo ve un filósofo el universo?
-Básicamente a través de la astronomía. El filósofo no tiene un tercer ojo pero ahora tenemos la suerte de vivir la época de oro de la astronomía observacional. Nos permite recibir muchísimas noticias que nos envía el universo. Porque no podemos decir nada a cerca del universo simplemente pensando; solo en base a lo que el universo nos suministra como información.
-El Nobel de Física ha recaído en estudios sobre la expansión del universo. ¿Es la mayor certeza que nos da el universo?
-Significa que el universo es una pura explosión. Ningún filósofo, científico o profeta, en toda la historia del pensamiento, lo había imaginado. Es un descubrimiento que hemos hecho a base de observar los datos proporcionados por el propio universo.
-¿Eso empequeñece al hombre?
-El hombre se hace más sabio cuanto más sabe acerca del Universo. Cuando no sabían nada de astronomía, los hombres pensaban que la Tierra era el centro del universo y que habían sido creados a imagen y semejanza de Dios. La verdad es que somos como una especie de bichitos que estamos en la superficie de un planetucho cualquiera, en medio de muchos miles de millones de galaxias, o sea que nuestra posición no tiene nada de especial, no somos el centro de nada.
-¿Y Dios se convierte más en una especulación?
-La palabra Dios no significa nada, es como chuchuchú. Si a mí me preguntan si yo creo en Dios, respondo que no entiendo la pregunta porque no entiendo lo que significa la palabra Dios. Es como si yo te pregunto si crees en chuchuchú, me dirás que no sabes lo que significa.
jesús mosterín filósofo