Soria como punto de partida

x.r. castro VIGO / LA VOZ

VIGO

El Celta debe despegar ante el Numancia en un duelo rodeado de polémica

02 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La visita al Numancia llega caliente y con urgencias, calificativos nada asociados al sexto partido de Liga. Pero en Soria el propio club ha sacado a pasear la supuesta afrenta de Quique de Lucas siete meses atrás en Balaídos lo que da un punto de tensión a un choque en donde el Celta necesita poner fin a una secuencia de tres citas sin ganar para no perder el paso del ático de la Liga frente a un rival que no quiere verse metido a las primeras de cambio en el sótano de la tabla.

En Los Pajaritos comenzó el curso pasado el despegue que provocó la ilusión celeste. Después de par de reveses (estreno liguero y eliminación copera), Paco Herrera dio con la tecla en uno de los campos en donde dejó huella y su Celta encadenó seis victorias consecutivas. A ese escenario talismán (dos triunfos y un empate en Segunda) vuelve esta tarde (20 horas) con idéntica necesidad de pegar un acelerón después de sumar únicamente un punto de los últimos nueve.

En Soria le esperan prevenidos. Hace un año los celestes le hicieron un roto al equipo local con 20 minutos de ensueño que sentenciaron el partido por la vía rápida. Por eso Machín, un hombre de la casa metido a primer entrenador, se ha pasado media semana recordando que lo importante es que el Celta no corra. Prohibido el contragolpe ha sido su consigna. La misma que se ha puesto de moda cada vez que los celestes saltan al campo, por eso Herrera apura la reconversión de la filosofía de juego para hacer más imprevisible a su equipo.

En esa travesía parece haber encontrado al once más próximo al ideal, por eso por primera vez en toda la temporada existe la seria posibilidad de que repita el mismo once que la semana pasada empató con el Valladolid. Solo Bustos parece tener alguna posibilidad de desplazar a Oubiña del doble pivote si el partido precisa de más músculo. El resto no ofrece dudas, especialmente en el ataque, en donde el regreso de Mario Bermejo debe esperar una jornada más.

Combatividad

El Numancia sumará en su oposición a su tradicional resistencia y combatividad, la temperatura del partido. No es el soriano un campo hostil, de hecho no se esperan más de 3.000 aficionados en las gradas, pero la llama encendida evoca al play off de Granada, aunque sin pasquines pidiendo la cabeza de Iago Aspas.

No parece la arma dialéctica el principal temor vigués. La zaga ansía por fin cerrar un partido sin encajar, pero enfrente le espera un especialista en colgar balones laterales y en explotar la estrategia, la principal rémora defensiva de los célticos. Dificulta que gana en magnitud cuando Natalio y Del Pino están de por medio.

La contienda numantina marca el inicio de un octubre cargado de citas para los célticos, que deben afrontar siete partidos (seis de ellos de Liga). Un mes clave para posicionarse.