El presupuesto del conservatorio no da para comprar pianos

Soledad Antón García
Soledad Antón VIGO / LA VOZ

VIGO

Acaban de arreglar uno «para ir tirando», otros son irrecuperables

18 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Tampoco este año podrá ser. El Conservatorio Superior de Vigo tendrá que seguir esperando tiempos mejores para disponer de instrumentos adecuados a la categoría del centro. El presupuesto de Educación de la Xunta no da para más. Según su director, José Manuel Fernández, especialmente preocupante es la situación de los dos pianos de cola del auditorio, uno de los cuales tiene ya 60 años. En arreglar el mecanismo del otro invirtieron este verano 2.000 euros «para ir tirando», pero Fernández coincide con la hasta hora jefa del departamento, Rasa Jakutyte, en que «no es más que un parche».

No hay que olvidar, subrayan, que en dicho auditorio se celebran numerosos conciertos. Al parecer, los pianos de las aulas no están en mejores condiciones, lo que agrava la situación.

En el capítulo instrumental existen otras carencias muchas veces denunciadas pero nunca resueltas. Por ejemplo, pese a tratarse de un centro de formación superior, dispone de un exiguo inventario de instrumentos de cuerda. «Tendríamos que tener al menos un ejemplar de todos los que forman una plantilla orquestal, pero no es así», señala el director. Que alumnos y profesores lleven siempre sus propios instrumentos facilita las cosas. Claro, en el caso de los estudiantes de piano eso resulta imposible.

El pasado año la Xunta invirtió 250.000 euros en mejorar la impermeabilización del edificio que, desde 1997, arrastraba serios problemas de humedad e incluso inundaciones. Sin embargo, sigue pendiente la necesaria insonorización de las aulas de la casa matriz.

Fuentes de la Consellería de Educación señalan que el Conservatorio de Vigo contará este año con el mismo presupuesto que el pasado, lo que obligará al centro a seguir esperando por las mejoras más costosas. Para gastos menores podrán jugar con los 105.000 euros que tienen asignados. Claro que poco juego teniendo en cuenta que de ahí hay que abonar los recibos corrientes y el mantenimiento.

Parte de ese dinero tendrán que destinarlo a libros y partituras ya que, según Fernández, la biblioteca está bajo mínimos. «Lo primero que se necesita es un bibliotecario», dice. Añade que no es menos urgente la dotación de material informático para la implantación de las nuevas materias LOE.