El primer diagnóstico confirma que el punta sufre una fractura de clavícula
06 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El amargor de Mario Bermejo en el Nuevo Colombino hacía presagiar lo peor. Después de arrancar la temporada convertido en un fijo de las alineaciones de Paco Herrera, el delantero cántabro se retiró con mucho dolor del césped onubense. Todo indicaba que la lesión sería grave. Ayer tras las pertinentes pruebas médicas, se emitió el primer diagnóstico en el que se señala que tiene «una fractura de clavícula con una mínima desviación». Se le ha colocado un fuerte vendaje especial que mantendrá durante 48 horas. Tras este tratamiento conservador se someterá a nuevas pruebas para saber si tiene que ser intervenido o no.
En el mejor de los casos, Bermejo se perdería como mínimo el próximo mes de competición, pero su lesión puede alargarse más todavía dependiendo de la evolución de las próximas horas.
Para empezar se perderá la cita de este jueves en la Copa del Rey ante el Las Palmas, y además los compromisos de Liga frente al Elche y Valladolid en Balaídos además de los desplazamientos a Almería y Soria. Para desgracia del conjunto vigués, justo esta ausencia coincide con el enfrentamiento con rivales directos por el ascenso de categoría.
Desde que llegó a la plantilla celeste, Bermejo que es junto a De Lucas el jugador más veterano del grupo -cumple 33 años el día 7 del próximo mes de octubre-, se ha convertido en un jugador muy apreciado por sus compañeros. No es extraño que ayer varios de ellos expresasen su pesar por este punto negro, tras un brillante arranque de temporada. El más disgustado parecía Álex López con el mantiene una estrecha relación. «Es el punto negativo de la jornada, creo que puede ser que tenga para unas cuantas semanas, y para nosotros va a ser una baja importante porque es un jugador que nos da algo diferente, pero este año el equipo tiene muchas opciones del medio campo hacia arriba y quien juegue yo creo que va a dar un nivel muy bueno».
Por su parte Iago Aspas destacó que «a nadie le gusta entrar cuando un compañero de lesiona y lo único que podemos hacer ahora es esperar que se recupere lo antes posible».