Andy Chango es todo un personaje tanto encima del escenario como fuera del ámbito musical.
-¿Cuánto tiene de provocador?
-Muchísimo, aunque ahora menos. En mi vida normal trato de ser una persona que no molesta a nadie. Artísticamente, intento ser lo más provocador posible porque si no es un espanto esas personas que no dicen nada, o siempre dicen lo mismo, o dicen lo que hay que decir, es un aburrimiento.
-Fito Páez dijo que usted era el último dandi porteño.
-Es precioso que me mire así aunque idealice un poco. Siempre que lo veo me visto especialmente elegante.
-¿Cómo lleva la experiencia de la radio?
-Me quita mucha ansiedad de hablar. Hablo menos ahora con los amigos porque me descargo allí y luego me quedo más tranquilo para el resto de la semana.
-¿Tiene proyectos similares al concierto en la cárcel del Soto del Real?
-Me atraen las situaciones marginales. Acabo de escribir un reportaje para Rolling Stones sobre el supermercado de la droga de la Cañada Real, en Madrid. Durante unos días estuve inmerso en un mundo exótico y ahora estoy preparando otro artículo sobre psiquiátricos. Tendré que pasar un par de días en un sitio entrañable.