«Soñamos con los expedientes»

E. V. PITA VIGO / LA VOZ

VIGO

Las funcionarias sienten la presión por la responsabilidad de su trabajo

09 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las ejecutorias pendientes de resolver son una bola de nieve que crece sin parar desde del 2007. El juzgado de lo Penal número 1 de Vigo tenía 304 ejecutorias en el 2007, pasó a 467 en el 2008, llegó a 643 en el 2009 y en el 2011 se sitúa en 937. En tres años, la carga de trabajo se ha triplicado. Los otros dos juzgados de lo Penal, los números 2 y 3, le siguen a la zaga. «Cada vez vamos a peor, soñamos con los expedientes de las ejecutorias. Es una responsabilidad porque muchos son de malos tratos y hay que mandar todos los oficios. Tras el caso de Mari Luz ha aumentado la presión», indica una empleada. También tienen que estar pendientes de la evolución de los presos. «Nos vienen de comisaría los fax de los detenidos, si no no nos enteramos», confiesa otra. Su arma secreta es la agenda, que les ayuda a poner orden entre tantos legajos. «Ahora tenemos que hacer nuestros casos y los juicios rápidos que derivan de los juzgados de Instrucción. Cada semana se turna un penal. La nueva ley de Violencia Doméstica también supone trabajo. Todo eso aumenta el número de ejecuciones a las que hay que realizar un seguimiento. Estamos colapsados», relata una funcionaria.

Otro dato a destacar es que entran más ejecutorias de las que son resueltas porque algunas condenas son de varios años. En las estanterías se acumulan cinco expedientes que se remontan a 1992 y 1995 que están en fase de archivo. Durante casi 20 años, los funcionarios tuvieron que vigilar de que el recluso cumplía a rajatabla la sentencia. En Vigo, los tres juzgados de lo Penal tramitan entre 2.500 y 3.000 ejecutorias, y la cifra crece a un 40 a 50% anual.