Borja Oubiña se puso ayer el traje de vigués y desde la crítica respetuosa trató de realizar un llamamiento desesperado al celtismo. Su termómetro de sensaciones le dice que Balaídos podría registrar una pobre entrada para el primer partido de la promoción de ascenso, y eso le preocupa mucho.
«Si Balaídos no se llena, empiezas perdiendo. Tengo la sensación de que la gente no está muy concienciada. Veremos si las cosas cambian y puede verse un buen ambiente», comenzó diciendo el centrocampista céltico para proseguir argumentando su pesimismo. «Si es ya difícil de por sí, vamos a empezar con menos opciones que dos equipos porque el Valladolid puede que también tenga un problema parecido al nuestro. Es una pena porque te estás jugando algo muy importante y no tener todo a favor en dos de los cuatro partidos sería un error. Esto no quiere decir que a lo mejor jugamos con 10.000 y acabamos ascendiendo. Tengo la sensación de que aquí no hay la ilusión de otras ciudades, como Elche y Granada».
Tras hacer esta reflexión, también insistió en que la responsabilidad de esta situación parte del club vigués y de sus futbolistas. «Creo que es culpa nuestra. Es normal que haya cierto pesimismo en el ambiente. Llevamos tres o cuatro años haciendo las cosas mal y hay cierto desencanto. Como tienes un pasado reciente bueno, no hay la misma sensación de otras poblaciones, eso es seguro. Los que vengan, sean los que sean, con estos diez mil iremos a muerte, si son doce o quince mil mejor pero nos gustaría que el sur de Galicia se movilizase para intentar estar en la élite. Con los que vengan iremos al fin del mundo».
Al cuestionarle por si el problema puede estar en la política de precios de la entidad celeste, el capitán negó esta vía. «No creo que el club pueda arreglar esto. Los precios pueden influir pero esto viene de largo. Puntualmente han respondido como el día del Alavés, o en la Copa contra el Atlético, pero echo en falta más celtistas en Balaídos. Es una pena porque estás compitiendo en inferioridad de condiciones».
Sus sensaciones sobre la afición son pesimistas pero contrastan con las que le transmite el equipo a pesar de la mala racha de resultados que ha acumulado en las quince últimas jornadas. «El resultado da igual, hay que ganar. Después de tres meses que llevamos que no han sido buenos, el miércoles o cuando sea el partido va a desaparecer todo eso. Sé que vamos a estar bien, vamos a competir. Creo que llegamos muy bien. La Liga regular termina y empieza una eliminatoria que no tiene nada que ver».
«Tengo la sensación de que aquí no hay la ilusión de otras ciudades como Elche o Granada»
Capitán del Celta