El presente del arbitraje vigués

x.r. castro VIGO / LA VOZ

VIGO

Seis colegiados buscan el salto de categoría, uno de ellos a Segunda B

27 may 2011 . Actualizado a las 12:18 h.

Seis árbitros vigueses buscan el salto de categoría. Rubén Comesaña a la Segunda B; Pedro Rey, David Novás y David Francisco a la Tercera y David Iglesias y Fabián González a Preferente. Todos ellos veinteañeros, enamorados del arbitraje y deseosos de poder ascender un peldaño en su trayectoria.

Llegaron al arbitraje por los más variopintos caminos, pero todos para quedarse. El caso más curioso lo representa Rubén Comesaña, un vigués de 23 años que durante el fin de semana se enfrenta a las pruebas de ascenso a Segunda B en Madrid después de superar la criba gallega. «Yo jugaba al fútbol, un día en un partido no había árbitro, y pité yo. Me gustó, al llegar a casa busqué el teléfono del colegio de árbitros en la guía, llamé y me apunté». De eso hace diez años «y cada día me gusta más». Con tres temporadas a cuestas en Tercera, piensa que ha trabajado a conciencia para dar el salto de categoría. «Pienso que he hecho todo lo que estaba en mi mano», sentencia, mientras se aferra al precedente de Pérez Pallas, que logró el ascenso en la temporada pasada. Ascienden 20 de 60 aspirantes.

La Tercera es el sueño de Pedro Rey, que consideraría «un premio al sacrificio» el salto de categoría. Con ochos años en el arbitraje, al que llegó por la invitación de un amigo, lleva tres en el fútbol autonómico. Este curso ha pitado 13 encuentros y espera ser uno de los cuatro, de catorce candidatos, elegidos. Rey Simóns representa un caso aislado «porque cuando llegué al arbitraje no tenía ninguna relación con el fútbol. Nunca había jugado».

David Novás es cuatro años más joven. Con solo 20 ya ha sido nominado para el salto de categoría. También lleva tres en Preferente. El gusanillo se lo metió en el cuerpo Fabián González, otro de los nominados. «Hay que aprovechar la edad, porque al final acaba jugando en tu contra, por eso cuanto antes puedas ascender, mejor», comenta un pragmático Novás Benavides, que confiesa que un fin de semana sin arbitraje no es lo mismo. «Me gusta mucho, y si me toca descansar algún fin de semana, noto que me falta algo». Y eso que reconoce algún susto a lo largo de los ocho años que lleva en el gremio.

Lo de David Francisco es meteórico. El vigués tiene 24 años, pero lleva solo uno en categoría autonómica. Pero los 13 partidos preceptivos le han hecho hacerse un hueco entre los señalados. Con ocho años en el cuerpo llegó por la invitación de sus amistades. Se quedó «porque es otra forma de ver el deporte. Disfruto con el fútbol, pero me pasa igual que a un director de cine cuando va a ver una película, te quedas con los detalles». Apunta además que el arbitraje no son solo los partidos, sino entrenar y estudiar día a día.

Para los tres de Preferente la suerte está echada. Cumplieron con nota durante la temporada, y ya hicieron los exámenes correspondientes en A Coruña y ahora esperan unos resultados que todavía tardarán en llegar. Si resultan elegidos, el colegio vigués aumentará de un modo importante su presencia en categoría nacional.