Será César el portero del Valencia contra el Dépor. Con Guaita aún de de baja por un proceso vírico, el cacereño se colocará bajo los palos en Riazor, como lo hizo en 1994 José Luis González, un meta al que César jubiló de la elite.
Tras parar el penalti de Djukic, González se fue al Valladolid. El técnico era Víctor Espárrago, que dio la titularidad al portero vasco, de 31 años. Pero venía pisando fuerte un meta formado en la cantera pucelana, César, que entonces tenía 23 años y ya había disputado tres partidos en Primera, en la que había debutado en la campaña 91-92. En aquella Liga, González jugó 29 partidos de Liga y César disputó 10. El otro portero, el gallego Carou, participó en uno.
A la siguiente temporada todo cambió. Así lo recuerda Carou, que siguió como tercer portero durante esa campaña: «Llegó Benítez al banquillo y apostó claramente por César. González se tuvo que acabar yendo al Marbella, en Segunda, en el medio de la temporada. Yo también me fui, a Estados Unidos»
«Había mucha rivalidad entre César y González», apunta Carou. Aunque él no lo dice, desde la prensa pucelana se apunta que se llevaban mal.
González ya no volvió a la elite, a jugar en Primera, después de que César se cruzase en su camino: pasó por el Marbella (Segunda) y el Xerez (Segunda y Segunda B) antes de retirarse en el San Fernando (Segunda B).
Aquel 14 de mayo de 1994, González disputó su último partido con el Valencia. Lo más probable es que el de mañana en Riazor sea el último de César con el equipo che, que tiene fichado para la próxima temporada a Alves, del Almería, y cuenta en nómina con Guaita y Moya.
El meta cacereño, que en septiembre cumplirá 40 años, sigue por ahora en la elite tras haber pasado por Valladolid, Real Madrid, Zaragoza y Valencia. González estuvo esta temporada en la Liga como preparador de porteros del Hércules, hasta que fue cesado Esteban, y de hecho volvió a pisar Riazor, donde recibió una buena ración de silbidos.