Partido tras partido Cristian Bustos siempre es el más destacado del Celta, y ese es el peor síntoma de este equipo. Cuando el jugador encargado de trabajar, de robar balones, de hacer el trabajo más oscuro, es el que más brilla, es que algo falla.
La ausencia de creatividad, el mal momento de los jugadores con más calidad de la plantilla, favorece que el mejor sea el menos creativo. De Lucas está en una baja forma alarmante, como estaba Trashorras antes de estos dos últimos en los que no ha jugado. Ni siquiera la buena racha goleadora de David (tres goles en los últimos cinco partidos) es suficiente.
Y entretanto, Herrera tira de canteranos, cuando su discurso reciente decía que había que tirar de jugadores que no les pese la responsabilidad. Quizás él mismo ya piensa en el play off.