Ya solo queda como quien dice la firma. El Octavio es virtualmente equipo de Liga Asobal. Los vigueses regresarán a la élite después de nada más que un añito en el infierno. Solo les falta un punto para certificarlo matemáticamente, y con tres partidos por delante, dos de ellos en casa, de donde no se ha escapado ningún punto en toda la temporada, es impensable que puedan fallar.
Ayer tampoco voló ningún punto de As Travesas, a pesar de que los de Quique Domínguez comenzaron el encuentro con muy poca tensión, lo que provocó que el Villa de Aranda hiciese un parcial inicial de 1-4. Los locales se dieron cuenta de que tenían que tomárselo con más intensidad para no llevarse un susto, pero en cuanto pusieron una velocidad más no tuvieron problema.
Ni siquiera las continuas exclusiones que les dejaba en inferioridad ni el enorme acierto del portero visitante César Sanz, impidió que aguantasen el tirón.
El Octavio fue a remolque hasta un minuto del final de la primera parte, cuando Pablo Domínguez, que ha llegado hace dos semanas en sustitución del lesionado Cerillo, puso por delante a los vigueses.
El partido de era cuestión de tiempo pues los burgaleses se presentaron con solo doce jugadores. En la segunda parte no hubo color. El día 30, de nuevo en casa, debe consumarse el ascenso.
Parciales: 1-4, 5-6, 8-8, 11-12, 14-15, 18-17 (descanso); 21-18, 25-19, 27-21, 30-23, 32-24 y 34-29.
Árbitros: Bohigas y Castañer. Roja a Llopis en el minuto 37 por una acción antideportiva. Excluyeron a Cerqueira, Barisic, Ruesga (2), Frade, Cacheda, Pablo Domínguez, Cibulskis, Llopis, Rasero (2).
Incidencias: Unos mil aficionados en el pabellón de As Travesas.
Javi Díaz, Moledo (4), Montávez (5), Fran (3), Polakovic (3), Cerqueira (1), Frade (5); Maciel (p.s.), Nando, Cacheda (3), Barisic (3), Ruesga (2), Macías, Pablo Domínguez (5).
César Sanz, Postigo (3), Camino (8), Cibulskis (5), Torrado, Kraucevicius (7), Barba (3) -siete inicial-; Rasero, Llopis, Rodrigo Del Val (3) y Martín.