18 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Por fin un guiño hacia la ilusión. Como le sucediera al Betis, fue el Albacete el equipo balsámico.
La victoria del Belmonte va más allá de los tres puntos. Le concede oxígeno, le confirma en la promoción y lo deja con vida en una lucha desigual por el ascenso directo. Cierto que el partido pudo ser más cómodo, y que el sufrimiento final se pudo ahorrar, pero después de ocho semanas infames como para poner peros. Máxime, con confirmaciones tan importantes como la de Jota.