10 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La calcetinada convocada por la federación de Peñas del Celta quedó reducida a un acto testimonial al inicio del encuentro. Muy pocos calcetines de protesta, alguna cartulina roja a modo de tarjeta y una gran pancarta que rezaba «estamos ata os collóns, fartos de roubos e de inxustizas, hala Celta».
Cuando salió el trío arbitral hubo además una tímida pitada acompañada del cántico: «federación, manipulación», aunque el enfado del público subió varios decibelios más cuando Pérez Montero pitó penalti a favor del Valladolid, y todavía más cuando Marc Valiente tocó el balón con la mano dentro del área vallisoletana en la misma jugada en que cayó De Lucas y el árbitro mandó seguir el juego. La protesta no surte efecto.