29 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
«¡Qué ciudad más europea!», solemos decir de una urbe cuyo transporte público funciona bien y que todos los ciudadanos lo usan con frecuencia. Aquí, quien va todos los días al trabajo en Vitrasa es un bicho raro. Si alguien se pregunta por qué no se usa más el bus público, la respuesta es sencilla: por su precio y por su impuntualidad. ¡Pero si hasta los conductores denuncian que es imposible! Eso sí, el Concello le sigue dejando hacer.