El apagón del tridente de ataque provoca la peor sequía del Celta

juan villar VIGO / LA VOZ

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De Lucas, Trashorras y David solo han aparecido en tres goles de 8 partidos

29 mar 2011 . Actualizado a las 20:10 h.

La dependencia que tiene el Celta en ataque de los tres mosqueteros (De Lucas, Trashorras y David Rodríguez) es elevadísima. Entre los tres han participado de forma directa, como goleadores o autores del pase definitivo, en 40 de los 50 goles que lleva el equipo en la liga.

La aportación más intensa la realizaron entre los meses de enero y mitad de febrero, cuando en seis partidos participaron en 15 de los 16 tantos marcados por los celestes. Ese buen momento del tridente de ataque fue clave para aupar al Celta a la primera posición de al liga.

Pero a partir de ahí llegó el apagón. Ocho jornadas consecutivas y solo han tenido presencia en tres tantos: el que marcó David Rodríguez al Huesca en el último minuto, con el partido ya perdido, y los pases de Trashorras a Iago Aspas y De Lucas a Lago en Tarragona.

El equipo de Paco Herrera ha pasado de ser el más goleador del campeonato, a convertirse en uno de los que menos ven puerta. Solo una diana en las cuatro últimas jornadas. La de Álex López en Granada.

David Rodríguez asegura no tener una preocupación especial por su sequía ya que «en la primera vuelta tuve otra similar y al final acabé encontrando el gol». El de Talavera había marcado un gol en diez partidos. Ahora lleva uno de ocho.

David suma catorce goles y ocho asistencias, De Lucas seis tantos y 16 pases de gol, y Trashorras cinco y siete.

Algo ha ocurrido para que casi de la noche a la mañana este trío demoledor haya desaparecido desaparecido de la escena. El debate está en si se trata de que se pusieron de acuerdo para acusar repentinamente un bajón alarmante de forma y que no les salga nada o que el funcionamiento general del equipo les impida desarrollar sus mejores virtudes como hacían hasta hace poco. Probablemente sea una mezcla de ambas cosas.

Apuntaba Borja Oubiña el domingo que además de menos acierto en ataque, al equipo le estaba faltando contundencia defensiva. Puede ser la causa y el efecto.

Si el Celta defiende peor, recupera menos balones. Es algo palpable, porque en los últimos partidos los rivales están generando innumerables ocasiones, algo que no venía ocurriendo. Al no recuperar la pelota, no salen los contragolpes como antes. Los jugadores de arriba no reciben balones con la misma claridad y pierden el factor sorpresa ante las defensas rivales.

Pero a nivel individual también es cierto que les está faltando la chispa que tenían a jugadores como De Lucas y Trashorras, que son fundamentales en el esquema céltico. Ambos están mostrando una falta de precisión alarmante en el pase y les cuesta desbordar a sus rivales.

El problema está en que a los que entran para sustituirles no tienen el ritmo de competición adecuado para ofrecer los mismos números. Aspas aporta cosas positivas, pero a cuentagotas, Abalo está muy irregular y Papadopoulos sigue sin estrenarse como goleador.