Si algo no ha cambiado en Príncipe con el paso de los años es «lo concurrida que ha estado la calle siempre». Lo dice, con conocimiento de causa, José Luis Antonio Pérez, responsable de la tienda de fotografía Foto Mecánicos (Príncipe, 31), junto con su hermana Begoña, desde hace más de 30 años.
«Empecé como ayudante cuando tenía... calculo que unos 15. Entonces la calle todavía no era peatonal, así que circulaban vehículos continuamente y resultaba mucho más incómoda que ahora. Pero ya era una referencia para la ciudad, un lugar emblemático adonde venir a pasear y a comprar», recuerda José Luis, de 51 años.
Pero el cambio es aún más considerable si se toma como referencia el momento en que los abuelos de los actuales propietarios se hicieron con el negocio, en el año 1922. «Al principio la fundaron como una sociedad con otras dos personas que eran destacados dirigentes del Partido Socialista en Vigo y que sufrieron la fatalidad de ser fusiladas en la Guerra Civil. Fue entonces cuando mis abuelos pasaron a hacerse cargo de la tienda», cuenta José Luis. A partir de ahí, el negocio ha sido siempre cosa de familia.
Los inicios no fueron fáciles, pero los momentos complicados tampoco han escaseado desde entonces. «Mi abuelo fue encarcelado por su parentesco con los fusilados, luego se le requisó material de la tienda... En los 70 hubo una época de bonanza, pero posteriormente también ha habido otros momentos de crisis similares al actual, especialmente en los 90, y que ahora estamos reviviendo. Aunque tan fuerte como este, creo que no ha habido otro», señala en coincidencia con lo que cuentan los propietarios del resto de locales emblemáticos de Príncipe.
«Cuando era pequeño vivíamos en Pizarro, pero los hermanos ya nos pasábamos media vida aquí, jugando no solo dentro, sino también fuera de la tienda», comenta José Luis. Para él, «llevar toda la vida trabajando en una calle como esta es un auténtico privilegio».
Otro de los cambios más significativos que destaca frente a aquella primera época es la relación que existía entonces entre los comerciantes de la calle. «La mayoría de los negocios que nos rodeaban han ido cambiando con el paso del tiempo. Antes había únicamente tiendas familiares, algo que propiciaba que existiera un trato muy cercano entre todos los comerciantes de la zona», señala.
Ahora, sin embargo, estos pequeños establecimientos han sido sustituidos en su mayoría por tiendas de franquicias y «esa relación ha desaparecido casi por completo, ya que ahora cada uno va a lo suyo y el reto es subsistir, pero de una manera completamente individualista», reconoce.
Como ocurre con la mayoría de estos negocios supervivientes, este tampoco cuenta con un recambio a la vista. «Nuestros hijos tienen otras ocupaciones, pero de momento tenemos bastante con afrontar la situación actual y pensar en el presente. Luego, ya se verá», concluye.
josé luis y begoña antonio pérez foto mecánicos