Durante cinco años de su historia, la calle del Príncipe perdió oficialmente su nombre original. Así ocurrió tras la proclamación de la II República. Las autoridades municipales estimaron que el nombre no solo resultaba muy monárquico, sino que, además, rendía honores al padre del monarca recién derrocado, Alfonso XII.
Por esta razón, fue rebautizada como Capitán Galán, aunque los vigueses continuaron llamándola calle del Príncipe. El nombre estuvo vigente hasta el año 1936, cuando en plena Guerra Civil las autoridades franquistas le devolvieron el nombre.
El capitán Fermín Galán era un héroe de la República, que se había sublevado el 12 de diciembre de 1930 en Jaca (Huesca) contra la monarquía. Su asonada fue aplastada y el militar fue fusilado dos días después, el 14 de diciembre. Cinco meses más tarde, era proclamada la II República española y Galán pasaba a ser un precursor cuyo nombre pareció adecuado para la más emblemática calle de la ciudad.
Seis años más tarde, el 20 de julio de 1936 era otro capitán, Antonio Carreró, quien leía en la Porta do Sol el bando que ponía fin en Vigo a la II República, sumándose a la sublevación de Franco. Los disparos de sus tropas sobre la multitud dejaron varios muertos y las escaramuzas durarían varios días, con barricadas en Os Choróns y revueltas en Lavadores.
Poco después, ya fusilado el alcalde Martínez Garrido, la nueva corporación restituía a la calle del Príncipe su nombre original.